Sigue en shock el soldado que mató de un tiro a otro en Junín de los Andes
El soldado voluntario que mató anteayer a un compañero de un tiro en la cabeza en un regimiento de la localidad neuquina de Junín de los Andes, en un posible accidente, continuaba internado ayer en estado de shock y aún no pudo ser indagado.

Miércoles 25 de Mayo de 2011

El soldado voluntario que mató anteayer a un compañero de un tiro en la cabeza en un regimiento de la localidad neuquina de Junín de los Andes, en un posible accidente, continuaba internado ayer en estado de shock y aún no pudo ser indagado.

Fuentes judiciales indicaron que el juez federal de Zapala, Rubén Caro, espera que den de alta al soldado para interrogarlo por el hecho y luego resolver su situación procesal, tras recibir varios informes, entre ellos peritajes balísticos.

Los voceros explicaron que la policía, al tomar intervención en el caso, lo caratuló en forma provisional como “homicidio culposo”, pero el juez notificará al soldado qué le imputa al momento de la indagatoria.

El acusado, que permanecía con custodia policial, está internado en el hospital de Junín de los Andes bajo un profundo shock emocional, permanece medicado y recibe atención desde un gabinete psicológico.

El accidente ocurrió anteayer a las 7.30, durante el cambio de guardia, en el Regimiento de Infantería de Montaña 26, en el sur neuquino, cuando un soldado voluntario de 21 años —quien no fue identificado— baleó en la cabeza a su compañero Juan Ramón Pérez (23).

El balazo, de una pistola Browning calibre 9 milímetros, ingresó bajo la oreja izquierda de Pérez y salió por el parietal derecho. El herido fue trasladado de urgencia al hospital local, donde murió poco después.

El incidente ocurrió en el salón de Comando y Servicios del regimiento, en uno de los edificios más grandes del predio. Según los testimonios recabados por la policía, apenas ocurrió el disparo, los compañeros que estaban en el lugar en ese momento vieron al soldado en una crisis de nervios y lo escucharon repetir: “Se me escapó un tiro”.

La hipótesis más firme es que se trató de un accidente. Los investigadores tratan de determinar si en el Ejército, durante las guardias, habitualmente las armas tienen un proyectil en la recámara. El juez Caro encomendó la investigación a la División de Criminalística de la comisaría 25 de Junín de los Andes, que dispuso una custodia al soldado internado y secuestró la pistola, la vaina servida y también el proyectil encontrado en el salón, para hacer los peritajes en la misma localidad.

El cuerpo de Pérez fue trasladado a Neuquén, donde le practicaron la autopsia en la morgue judicial, y hoy será entregado a sus familiares. Ambos soldados son de Junín de los Andes e ingresaron al Ejército como voluntarios en 2009. (Télam)