Miércoles 14 de Agosto de 2013
Querido Néstor, primero quiero decirte que te acompaño a vos y a tu familia, así como a todos los que están sufriendo esta tragedia. No hay momento en que no esté pensando en ellos, en todos; los que están heridos, los que están graves, los que nos han dejado, sus familiares y amigos, en Santiago. Rezando por cada uno de ellos, para que Dios les dé el consuelo y la fortaleza para seguir adelante. Estoy segura de que ya se los da, a cada uno como lo necesita, como hace un padre con sus hijos; Dios no tiene las manos atadas, está ahí siempre, siempre nos da su mano. Lo siguiente es agradecer tu testimonio, que realmente está lleno de esperanza. Me ha ayudado a valorar las cosas importantes, la vida, la familia. A pensar que no hay que perder el tiempo ni invertir ilusiones en cosas que se van, que hoy están y mañana no, y no nos cambian en nada, lo material, el tener cosas, cargos, ambicionar fama, poder, tener más. Lo que nos cambia, nos constituye y nos enriquece son los valores que están mas allá, que se resumen en el amor: vivir por alguien, para alguien, que la ilusión sean los demás y su felicidad, vivir cambiando el día de los que pasan a nuestro lado, dándoles, aunque no sea más que con una sonrisa, la certeza de que son importantes y únicos, vivir pensando en Dios que es la “gran meta”. Creo que a muchas personas, este “golpe” que hemos vivido tan de cerca, las ayudó a cambiar para bien en algo, chico o grande, pero nadie con sangre en las venas creo que quedó indiferente. Yo trabajo en una escuela de hotelería con alumnas jóvenes y con motivo de este episodio veo que todas van sacando para sus vidas cosas positivas. Cambia mucho ver la solidaridad, la capacidad de la gente de brindarse sin condiciones, y nos hace despertar y decir: puedo dar más. Ojalá todos demos más con nuestra vida. Muchas gracias, y ánimo. Un saludo muy especial a tu esposa y a Enzo. Espero poder conocerlos.
Rosa Páez de la Torre / DNI 31.567.591
N. de la R.: La lectora se refiere a la nota publicada en La Capital, en la edición del 9 de agosto, al señor Néstor Ferlatti, papá que rescató a su hijo Enzo.