Viernes 11 de Septiembre de 2009
Padre Agustín Amantini: cuánto bien hiciste en tu vida. Cuánto tenemos que agradecerte por tu labor y tu entrega al prójimo, especialmente a los más pobres y necesitados. Siempre estuviste dispuesto a tender una mano a quienes la necesitábamos y no sólo que la diste sino que te entregaste por completo. Entregaste tu vida para trabajar por los demás, porque seguramente en cada uno de ellos veías el rostro de nuestro Señor. Gracias por todo lo que dejaste en nuestros corazones, son huellas imborrables que nos han servido de ejemplo a lo largo de nuestras vidas. Tenemos la necesidad de sacerdotes como vos... y vos tenés tanto para dar todavía. Te queremos mucho.
Daniel Fichera, Claudia Canneli y siguen las firmas