La Red Rosarina de Personas Viviendo con Sida alertó sobre el faltante de drogas que deben llegar a los hospitales y dispensarios de la ciudad a través del Ministerio de Salud de la Nación. La escasez obliga a las farmacias de los efectores a entregar los pacientes con VIH la medicación fraccionada para poder abastecerlos a todos. "En lugar de darnos la medicación mensual nos están entregando de a diez pastillas, lo que nos obliga a volver en diez días, pero además somete a los pacientes a la angustia de no saber si en ese lapso va a estar disponible", planteó Roberto Durán, presidente de la organización, que ayer llevó su preocupación al Concejo Municipal (ver aparte).
La situación planteada por Durán ocurrió en el Hospital Centenario, pero se repite en el resto de los efectores de la red pública de salud. El jefe del Servicio de HIV del Centenario, Sergio Lupo, confirmó que "está habiendo faltantes" y advirtió que "si no se soluciona, el problema se puede agravar". Sin embargo, descartó que algún paciente se quede sin drogas porque "se buscará la forma de garantizarla".
En Rosario hay unas 6 mil personas que viven con VIH. Sólo en los servicios de salud municipales reciben la medicación 1.200, un número que se triplicó en la última década; y de ese total, 300 se atienden en centros de salud barriales. Paralelamente, otros se atienden en efectores provinciales y sólo al Hospital Centenario concurren unos mil pacientes y 700 reciben allí la medicación. A ellos se suman además quienes reciben tratamiento en el sector privado.
En falta. En las últimas semanas la escasez de algunas de las drogas empezó a afectar tanto al sector público como privado. "Es un fenómeno de estas últimas semanas, porque por suerte nos habíamos desacostumbrado a estos problemas", apuntó Lupo, que además estimó que "se trata de un problema administrativo y no un cambio en la política de salud".
El responsable del servicio en el Centenario detalló que "a nivel de las drogas que deben llegar de Nación a todos los efectores públicos, tanto provinciales como municipales, hace tres semanas está faltando el tenofovir, que es uno de los complementos de los esquemas de medicación y se estuvo solucionando a través del fraccionamiento". Agregó que en los últimos días comenzó a faltar la medicación Atripla, conformada por las drogas efavirenz, emtricitabina y tenofovir.
"Esa es una medicación que fue todo un logro, porque permite que el paciente tome sólo una pastilla diaria, que no se puede suspender", señaló Lupo.
El médico explicó que por el momento "la solución que se encontró fue el fraccionamiento", y advirtió: "Vamos a buscar la forma de garantizar la medicación para todos los pacientes, pero podemos tener problemas si la situación no se revierte".
Desde la Dirección de Sida del Ministerio de Salud de la Nación y en referencia al Atripla, admitieron a través de un comunicado que por "causas ajenas" a la repartición se registraron "demoras en el ingreso para la provisión del medicamento"; y estimaron que el inconveniente "estará resuelto en el transcurso del mes de mayo". Como solución, se plantea en el comunicado, la entrega por separado de las drogas efavirenz, emtricitabina y tenofovir.
En una bolsita. El fraccionamiento de las drogas en stock, que fue la solución que encontraron por ahora en el Centenario, hizo que los pacientes se fueran a su casa no con un frasco que alcanza para un mes de tratamiento, sino con apenas diez pastillas en una bolsita de nylon. "Es triste, pero además genera mucha angustia en los pacientes", dijo el responsable de la Red Rosarina de Personas Viviendo con Sida, que atravesó esta semana por esa situación.
Durán planteó además que "el hecho de haber logrado tomar sólo una pastilla, hace que no se pueda suspender porque esa sola pastilla representa todo el tratamiento"; y agregó: "Todos sabemos además lo difícil que es a veces que los pacientes adhieran a los tratamientos, y estas situaciones no ayudan".
En ambos puntos coincidió el jefe del Servicio de HIV del Centenario, además de explicar que "los cambios de esquemas de medicación no son sencillos, hay pacientes a los que se puede acomodar y están los que no".
Privado. No sólo los pacientes de los efectores públicos sufrieron la falta de medicación, sino también quienes se atienden a través de obras sociales.
Lupo indicó que "en el sistema privado vienen faltando el Ritonavir, un componente de los esquemas de medicación combinados que se utiliza para potenciar los inhibidores de proteasa".
Mientras que esa droga por ahora no falta en el sector público, el médico indicó que muchos pacientes sólo encuentran como respuesta de las obras sociales que deben modificar su medicación.
Y en ese punto, Lupo insistió en que "en ningún caso eso es sencillo porque las drogas no son para todos igual".
Algo es seguro, por ahora, el fraccionamiento de drogas busca suplir la falta.