Sí al servicio militar obligatorio
En la Argentina que hoy nos toca vivir, debemos asistir asombrados ante la falta de respeto de muchos (mayoría) hacia las personas mayores, llámense padres, abuelos.

Miércoles 09 de Junio de 2010

En la Argentina que hoy nos toca vivir, debemos asistir asombrados ante la falta de respeto de muchos (mayoría) hacia las personas mayores, llámense padres, abuelos. El martes de la semana pasada debimos enterarnos con desazón que un alumno denunciaba a su profesor por exhibir un arma de fuego en el aula para lograr un poco de atención de su indisciplinado alumnado que oía música en el salón (que imagino estridente). También el mismo joven denuncia que el maestro pateó el pupitre. Como persona mayor que soy me pregunto: ¿cuántas veces, días y clases habrá tenido que soportar este educador que los muchachos hacían caso omiso de su presencia en el frente? Creo que la implementación del servicio militar les enseñaría disciplina (algo que ellos desconocen; respeto por la escuela (que deberían amar); respeto a los maestros y profesores, hacia sus padres y mayores; deseos de estudiar y ser personas de bien. Un año sirviendo a la Patria no los afectará, en cambio saldrán agradecidos de la enseñanza recibida y verán la vida de otra manera. Hay quienes (los que se oponen a esta medida) enseguida mencionan el desgraciado caso del soldado Carrasco, pero pregunto: ¿cuántos jóvenes mueren diaria y semanalmente a la salida de los boliches, borrachos o drogados? De la

calle, tendidos en ella, no obtendrán otra oferta. Hoy los padres son impotentes ante la actitud desafiante de los adolescentes y optan por lo más cómodo, decir "que sea lo que Dios quiera". La solución está al alcance de nuestras manos, del gobierno, de los progenitores, maestros, profesores. No oponerse sería la solución a estos problemas, significaría un pequeño peldaño en la instauración del bien colectivo.

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