Jueves 26 de Marzo de 2009
Sandro reconoció ayer que atraviesa serias dificultades económicas, en declaraciones telefónicas al programa Bendita TV, en Canal 9.
Muy apesadumbrado y con la voz cansina por la larga enfermedad que padece, Roberto Sánchez afirmó: "Estoy comiéndome los ahorros. Dejé de cantar hace cuatro años y, como dijo Horacio Guaraní, si se calla el cantor se viene el hambre".
"Sólo entran unos pesitos de Sadaic y dinerillos que no sirven para nada", admitió el cantante, que aguarda un doble trasplante de corazón y pulmones.
Durante la entrevista, Sandro mostró su postura a favor de los dichos de la conductora Susana Giménez, cuando se conoció la noticia del crimen de su decorador y amigo personal Gustavo Lanzavecchia.
"Susana dijo que «el que mata tiene que morir» y cualquier persona caliente diría eso. A cualquier persona que se golpea el dedo con un martillo lo primero que se le ocurre es un insulto. A Susana le pegaron con un martillo y entiendo perfectamente lo que ha dicho", opinó. Sandro consideró que los dichos de la diva de los teléfonos fueron "oportunos, porque dejó en claro lo que le pasaba, lo que sintió". Y agregó: "Después, en frío, podemos analizar la situación más a fondo y hablar en frío de cómo se viola la Constitución, pero en ese momento no".
Según dijo Sandro "hay una Constitución que viene siendo sistemáticamente violada. Cuando vemos las cosas que suceden con un poco de distancia, podemos entender qué es empezar a aplicar la Constitución, pero el problema acá es que no se cumple".