Domingo 23 de Septiembre de 2012
Gracias argentinos, parece que despertamos de la anestesia. Me parece bárbaro que expresemos nuestro malestar por lo que pasa en nuestro país, y lo más triste es no querer reconocer lo que anda mal para tratar de cambiar las cosas. El tema de la inseguridad es lo más grave que nos está pasando. ¿Cuántos más van a matar para que hagan cumplir las leyes? Ojo que ya no se la salva ninguno. Otro tema angustiante es el estado de las rutas, todas pésimas. Salimos y firmamos un certificado de defunción, hay muchas que están concesionadas y están en pésimo estado. En varios peajes me dijeron que la concesión es de Macri; si es así es una locura lo que cobran y el estado de las mismas. La ruta 41, ni hablar. Hay cráteres, no pozos. Las banquinas no existen. Antes de usar esa vía hay que rogar que no llueva, y prender varias velas si uno quiere llegar sano y salvo a casa y volver a ver a la familia. ¿Cuántas vidas inocentes quedaron truncas gracias al pésimo estado de todas las rutas, o casi todas? Jamás veo controles en las rutas para ver si los vehículos que circulan tienen hecha la revisión técnica obligatoria. Que sigan los cacerolazos hasta que las autoridades nacionales, provinciales y municipales despierten de una vez.