Sábado 07 de Enero de 2012
Ha comenzado un año de 66 días. Teniendo en cuenta feriados, fines de semana comunes y largos, 122 días serán no laborables, es decir, uno de cada tres días no será laborable. La cifra es mayor si sumamos los días de vacaciones anuales de los trabajadores; días festivos para las religiones; los "días" de tal o cual trabajador; y asuetos administrativos (como ocurrió en el pasado mes de diciembre). La cantidad de fines de semana largos sube de ocho a once (feriado extraordinario del 27 de febrero). Abril es el mes más beneficiado para las minivacaciones: sólo 17 días laborables y tres fines de semana largos (uno de ellos superlargo). En un febrero de 29 días, solamente 18 son laborables y tiene dos fines de semana largos. El gobierno dice que es para favorecer al turismo. Pero lo que se gasta en lugares turísticos deja de gastarse en los lugares donde se vive y se trabaja, es decir, más que generar riqueza habría una transferencia de recursos de un sitio a otro. Además, para consumir en el lugar de turismo primero hay que generar los ingresos correspondientes en los lugares donde se resiente la actividad económica con estos feriados. El que tiene un negocio en una ciudad no turística vende menos pero igual tiene que pagar el sueldo de sus empleados, el alquiler y demás gastos fijos. Hay quienes piensan que la intención del gobierno es disimular que la economía ya no crece como antes y "si hay miseria, que no se note".
Carlos Alberto Parachú / LE. 6.012.558