Domingo 28 de Marzo de 2010
Orlando Daniel El Toro Gutiérrez, dueño del bar donde la madrugada del viernes
19 asesinaron de cinco balazos a Roberto Pimpi Camino, se presentará en las próximas horas ante el
juzgado que investiga el homicidio. Así lo dejaron trascender sus allegados y de esta manera se
cerrará el primer círculo de personas presentes en la escena criminal. Todas ellas fueron indagadas
en la semana y sólo dos quedaron detenidas: la esposa de El Toro y su socio en el negocio. No
obstante, aún parece lejano el esclarecimiento del hecho y también el descubrimiento del ejecutor y
el autor intelectual del homicidio.
“Si están dadas las condiciones y garantías necesarias, Gutiérrez
se presenta el lunes”, dijo ayer un allegado a la causa. Se refería al único hombre prófugo
en la investigación por el asesinato del ex lider de la barra brava de Newell’s y a la
necesidad de que no se repita lo del jueves último, cuando Adrián El Gordo Apio postergó varias
horas su presentación en el Tribunal porque “estaba rodeado de policías que lo esperaban para
llevarlo primero a Jefatura y después a declarar”. Lo cierto es que El Toro Gutiérrez,
copropietario del bar Ezeiza de Servando Bayo 1484, quedaría detenido tras declarar al igual que su
esposa, Paola O., y su socio, el ex policía Raúl Barrionuevo, ambos acusados de encubrimiento
agravado.
Pero, ¿quién es quién en esta historia en la cual parece que muchos
saben qué pasó pero pocos lo dicen?
u Natalia y Florencia: Las dos jóvenes estaban en la vereda del bar
Ezeiza al momento en que mataron a Camino. Dijeron que nada tenían que ver con el ex barrabrava,
que habían ido allí junto a sus novios, que salieron a la puerta a fumar y que en ese momento
“un muchacho vestido con una remera roja y blanca y gorrita se acercó desde calle Zeballos y
le disparó los tiros” a Pimpi. Asustadas, se recluyeron en el baño del local unos 15 o 20
minutos y al salir ya se habían esfumado todos.
u Alejandro Angelito Negro Urquiza: Asumió haber estado en el bar y
haber visto a Pimpi. Argumentó que no compartió la mesa con la víctima y que se retiró media hora
antes del crimen. Acerca de su presencia en un lugar visitado por gente del hampa, todo parece
indicar que se debió a “trabajo de inteligencia” o “búsqueda de
información” (ver aparte).
u Paola O.: Es la pareja de El Toro Gutiérrez. Dijo que atendía la barra
del bar cuando fue sorprendida por los balazos y que, asustada y pensando que eran dirigidos al
local, se tiró detrás de la barra para protegerse. Nada explicó acerca del lavado de la escena del
crimen.
u Raúl Barrionuevo: Es un policía exonerado y socio de Gutiérrez en el
bar Ezeiza. Dijo que no presenció el momento del ataque porque estaba atendiendo algunas mesas y
que, al igual que Paola O. fue sorprendido por la balacera. Como la mujer, sigue detenido por
encubrimiento agravado ante la sospecha de que modificaron el escenario del hecho.
u Adrián El Gordo Apio: Un viejo amigo de Camino que, a pesar de que no
estuvo en el lugar del crimen, fue el único que dio un presunto móvil criminal. Manifestó que la
víctima se sabía amenazada por un problema económico que mantenía con Japo. Este muchacho habría
tenido una reunión discutida com Pimpi el miércoles previo a su asesinato. Algunos allegados hablan
de que Japo le debía 40 mil dólares a PImpi.
u Japo: Se presentó espontáneamente a declarar el martes pero no quedó
ni demorado. Dijo conocer desde hace mucho tiempo a Camino, que el crimen fue por encargo y que
alguien del bar Ezeiza lo entregó. Defendió a Angelito Negro y dijo que El Toro sabe quién y por
qué mataron a Pimpi.
u Diego Torres: Es parte del círculo íntimo de Camino y declaró con
lujos de detalles las últimas horas del ex barrabrava. Incluso sostuvo que él, junto a Tito y Leo
llevaron a Camino hasta el hospital Carrasco en el BMW de la víctima en el que momentos antes
habían estado dando vueltas por el barrio. Además relató que “cada tanto, Pimpi lo mandaba a
Tito a buscar cosas a otro lado y éste iba y volvía al rato”, pero que nunca supo a que se
debían esos pedidos. Incluso reconoció que Camino “salió varias veces a la vereda durante la
madrugada, que estaba intranquilo y que hacía tres días que no dormía”.
Así las cosas, en este entramado complejo con declaraciones tan variadas
como sospechosas, navegan por estas horas el juez Javier Beltramone y el fiscal Eduardo Valdes
Tietjen, quienes dejaron entrever que esta semana podría haber más detenciones en torno al
caso.
Testigos
El juez de Menores 4, Edgardo Fertitta, quien investiga el crimen de Sebastián
Galimany y el intento de homicidio de Facundo S., ocurrido el 19 de enero de 2009 en Grandoli y
Olegario V. Andrade, pide por este medio la presencia de testigos en su despacho de Tribunales,
Balcarce 1651. Por ese crimen está detenido Jonathan Chamí Camino, hijo de Pimpi.