"Si está loquito no maneje"
Transitar por Rosario como peatón un día de lluvia es realmente ingrato. A pesar del peligro que representa para los propios automovilistas circular a la misma velocidad que en un día de sol, a ellos no les importa nada.

Jueves 05 de Febrero de 2009

Transitar por Rosario como peatón un día de lluvia es realmente ingrato. A pesar del peligro que representa para los propios automovilistas circular a la misma velocidad que en un día de sol, a ellos no les importa nada. Muchos parecen malditos, se arriman cerca del cordón prepotentes y disfrutan mojando a los impávidos transeúntes. Los conductores rosarinos parecen no entrar en razones. Todos andan en el auto con caras de malos. Quieren pasar primero que el peatón aunque se trate de niños, ancianos, personas con capacidades diferentes o bebés en coches. Manejan peligrosamente hablando por el celular sin respetar las ordenanzas. Discuten de un vehículo a otro por pavadas, se bajan como matones para pelearse para ver quién es más macho y no se dan cuenta que provocan lástima y vergüenza ajena. En verdad, es fácil observar que no quieren a nadie, al prójimo lo odian y a sus afectos no los cuidan. Deténgase el lector cualquier día en cualquier esquina y notará esa arrogancia, intolerancia y falta de sentido común. Le van a sobrar los dedos de una mano para rescatar gente prudente y sin los cables pelados al volante. Los funcionarios de la Municipalidad deberían idear una nueva campaña publicitaria: "Si está loquito, no conduzca". Si la impulsan, en la calle no va a quedar nadie.

Daniel Ciúffoli, daniciu@hotmail.com