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Si entraban esas tres...

La que se comió Higuaín, la que erró Messi y la mala definición de Palacio fueron claves.

Lunes 14 de Julio de 2014

A los 20 minutos Higuaín tuvo el 1-0 en sus pies, tras un regalo de Kroos, pero le pegó mal. En el inicio del segundo tiempo Messi definió desviado con un remate cruzado. Y a los 96’, Palacio desperdició un mano a mano con el arquero Neuer. Tres jugadas de gol que la selección argentina no aprovechó. Algo clave.

Tres acciones de gol. Una muestra de que el equipo dirigido por Sabella quiso y pudo ganar el partido. Claro, al no estar finos en el área alemana, al desperdiciarlas, dejó pasar su tiempo, el que ya no tuvo cuando su rival liquidó el partido en el minuto 112’ con una gran definición de Götze.

Argentina preocupó a Alemania y le llegó a posiciones de gol. Con jugadas puntuales y también corriendo riesgos, porque el rival también se las creó. Como ese cabezazo de Höwedes que sacudió el vertical izquierdo del arco de Romero y que terminó en las manos de Chiquito en la línea pese a que el rebote encontró en offside a Müller, en tiempo de descuento de la etapa inicial. Es más, antes el arquero argentino había salvado un remate de Kroos.

También estuvo el gol anulado al Pipita, en este caso con acierto para los jueces. Por poco pero Higuaín estaba adelantado cuando la mandó al fondo del arco a los 30’ tras un pase de Ezequiel Lavezzi.

Sin dudas, las que más se lamentan hoy son esas tres jugadas clave que no pudieron terminar en gol. La de los 20’ por ser en el inicio, lo que sin dudas hubiese planteado otro juego. Y que justo la fallara el 9, quien no llegó en su mejor momento a Brasil, porque si no hubiese convertido ese derechazo que hizo recordar al gol que sí gritó en cuartos de final ante Bélgica.

La de Leo, por ser ni bien arrancó el complemento, cuando recibió por izquierda una habilitación de Biglia y definió con categoría, pero algo abierto al palo izquierdo.

Y esa de Palacio a los 96’, tras bajar la pelota con el pecho y definir mal.

Los penales fueron, pero...

Minuto 56: penal para Argentina. Sin dudas. Salvo para el árbitro italiano Rizzoli. La pelota larga al área alemana terminó rechazada con un puñetazo por el arquero Neuer, quien salió desesperado para evitar que lo primereara Higuaín. Claro que lo hizo con infracción que debió ser penada. El rodillazo en la cara del Pipita marca claramente la falta.
Sin embargo, el árbitro no sólo obvió el penal sino que marcó falta del delantero argentino, que se levantó enloquecido con el italiano, haciendo gestos clarísimos de que había sido penal y Rizzoli ni le llamó la atención, una clara muestra de que no estaba convencido de su decisión.
Un penal que irremediablemente hizo pensar en aquel que en 1990 el árbitro mexicano Codesal cobró por una supuesta falta de Sensini a Völler cerca del final y que significó el gol (tras la ejecución de Brehme) del título para los alemanes. También en que no sancionó la falta de Mattheus a Calderón, ya que cuando ingresaba al área le enganchó el pie izquierdo (77’).
Un penal que no descontroló al equipo argentino, pese a que hubiese servido para ponerse en ventaja.
Claro, también se debe reconocer que hubo dos jugadas que pudieron ser penales para los alemanes y el árbitro dejó pasar. Como una jugada similar a la de Neuer con Higuaín, cuando Garay chocó a Kramer antes de la media hora. O el agarrón de la camiseta de Rojo a Müller poco antes del penal al Pipita.

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