Miércoles 25 de Agosto de 2010
Parafraseando a Baldomero Fernández Moreno, pienso en la impotencia que transmite el autor en este poema al tener tantos balcones vacíos. Lo mismo me ocurre cuando pienso en los sesenta inspectores que "dicen" existir en la Dirección de Obras Particulares de la Municipalidad, y la carencia de ellos a la hora de aplicar infracciones. Es sabido que ante la ineptitud en controles de obras en construcción, la ausencia de esta Dirección, así como la ausencia de la Dirección de Tránsito y otros organismos municipales, son suplidos por la GUM, que tal como el pulpo Paul, tiene que adivinar dónde será la próxima infracción en la ciudad para atender con sus ocho brazos todas las contravenciones que no son sancionadas por las reparticiones correspondientes.
Jorge R. Alvarez DNI 6.049.379