Ser, saber y saber hacer
Los especialistas en recursos humanos expresan que "talentos no sobran, pero que los hay los hay". Quienes se ocupan de entrevistar a los postulantes para un puesto laboral determinado, cuentan que les resulta difícil captar y contratar personal idóneo, sin embargo frecuentemente pasan inadvertidos otros factores considerados importantes para definir el perfil del próximo empleado.

Lunes 12 de Octubre de 2009

Los especialistas en recursos humanos expresan que "talentos no sobran, pero que los hay los hay". Quienes se ocupan de entrevistar a los postulantes para un puesto laboral determinado, cuentan que les resulta difícil captar y contratar personal idóneo, sin embargo frecuentemente pasan inadvertidos otros factores considerados importantes para definir el perfil del próximo empleado. La definición de talento que más se ajusta a los tiempos modernos está referida a las aptitudes de un individuo para el desempeño de una ocupación o la realización de cosas específicas. Ahora bien, al saber y saber hacer se antepone el ser, el ser íntegro, el conocimiento a fondo del propio ser del sujeto, intentando identificar sus sensaciones, valoraciones, sentimientos, gustos, estados de ánimo, ansias de progreso... Antes de incorporar un trabajador deben evaluarse o advertirse esos indicadores, al margen de la capacidad intelectual y destreza en función de las tareas de la empresa. Claro que es fundamental el conocimiento, la practicidad, la idoneidad; empero hay que ser muy observador de otros aspectos que reflejan íntegramente a una persona.

Marcelo Malvestitti