Septiembre de 1955
Los argentinos creemos que los avatares de nuestra historia de los últimos 56 años, han pasado sin dejar y sin dejarnos profundas huellas. Pagamos muy caro el hecho de que se interrumpiera el gobierno votado por el pueblo.

Sábado 21 de Enero de 2012

Los argentinos creemos que los avatares de nuestra historia de los últimos 56 años, han pasado sin dejar y sin dejarnos profundas huellas. Pagamos muy caro el hecho de que se interrumpiera el gobierno votado por el pueblo. Más allá de los prejuicios, instalados y propios de muchos argentinos y de algunos errores del gobierno constitucional, en 1955, los poderosos surgidos de la 2ª Guerra Mundial instrumentaron a sectores internos proclives para interrumpir el desarrollo soberano de la Argentina y su accionar extraordinario en Iberoamérica en pos de la Unidad y Liberación continental, que nos hubiera permitido adelantarnos una década al acontecer mundial. El jueves pasado escuché en la radio que la industria coreana y la brasileña copiaron mucho de la industria automotriz argentina iniciada en los años 50. El desarrollo atómico argentino iniciado en la década del 50, fue detenido y algunos países se beneficiaron con el aporte de los científicos que había formado la universidad argentina sin aranceles. Los médicos especialistas, que colaboraron con Ramón Carrillo dando prestigio a la medicina y especialmente al sanitarismo argentino, terminaron luciéndose en organizaciones internacionales de la salud, sin poder aportar para completar los planes de salud que habían admirado al mundo. Para que seguir. A lo mejor todavía no es tarde, intentemos recuperar el tiempo perdido, adaptándonos a los nuevos tiempos, pero sobre la base del modelo argentino para el proyecto nacional del 1º de Mayo de 1974 que el general Perón legó a todos, a todos los argentinos de bien.

Oscar Canepa / corto-canepa@hotmail.com