Viernes 20 de Marzo de 2009
El director del programa asistencial aborigen Paicha —el periodista Manolo Bordón— y todo el personal fueron separados ayer por el gobierno de la provincia del Chaco, a raíz de que algunos integrantes están acusados de supuestos abusos sexuales de una niña de la etnia wichi a cambio de alimentos, según anticiparon fuentes de Resistencia a La Capital.
"Ante la gravedad de la denuncia pública que realizó la legisladora Inocencia Charole por supuestos abusos que integrantes del programa Paicha habrían cometido en perjuicio de adolescentes aborígenes, el gobierno de la provincia decidió separar a todo el personal —funcionarios y empleados— del mismo, hasta tanto se esclarezca la situación", sostiene el mensaje del Ministerio de Gobierno chaqueño.
Los ministros de Gobierno, Justicia y Trabajo, Oscar Domingo Peppo, y de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Aldo Leiva, confirmaron que la medida fue dispuesta por instrucciones del gobernador Jorge Capitanich, y señalaron que el "Estado se constituirá como querellante particular para garantizar una completa investigación de los hechos".
En este sentido, el gobierno solicitó a la población aportar información y datos relaciona-dos con esta grave denuncia, con el objetivo de lograr su total esclarecimiento.
Bordón se defiende. En tanto, el jefe del plan Paicha, el periodista Manolo Bordón, envió una carta al gobernador Capitanich para pedir que se investigue a fondo esta denuncia: "Hace 40 años que viajo al Impenetrable llevando ayuda en decenas de campañas solidarias, sin pedir nada a cambio". Además, señaló que "cuatro de los ocho agentes del campamento de Pompeya son aborígenes". "Fui agraviado gratuitamente por una legisladora que, amparada en sus fueros, insulta mi trayectoria y a mi propia familia, donde acabo de ser abuelo por segunda vez", dijo el jefe del programa alimentario, que comenzó a implementarse el 21 de enero de 2008, durante el primer mes de gestión de Capitanich.