Miércoles 29 de Junio de 2011
Un alumno de tercer grado a quien docentes y padres de otros niños consideraron violento fue separado de una escuela de Mendoza por amenazar a sus compañeros, y las autoridades dispusieron que reciba educación domiciliaria hasta que complete un tratamiento psicopedagógico.
El niño de 8 años, que concurre a la escuela normal Tomás Godoy Cruz, era cuestionado por la comunidad educativa por su conducta desde hace varios años, pero el jueves pasado su situación se agravó cuando las maestras detectaron que llevaba un cuchillo en su mochila.
El caso del chico tomó estado público hace tres semanas cuando padres de otros estudiantes que concurren al curso de tercer año A, turno mañana, denunciaron comportamientos agresivos del chico, habiendo atacado física y verbalmente a sus compañeritos y hasta una docente.
La situación derivó en que la mayoría de los padres del resto del alumnado del curso no mandase anteayer a clases a sus hijos, y que se hicieran nuevas presentaciones en la Dirección de Escuelas y en la Justicia.
Numerosas madres comentaron que desde hace dos años se registran estos casos de violencia y que habían amenazado con realizar una marcha hasta la Dirección General de Escuelas para que la autoridad les diera una solución.
El subsecretario de Educación, José Rivas, explicó que al aplicar las normas vigentes para el caso de portación de un arma "o elemento que sirva para agredir a otro" las autoridades dispusieron que reciba "educación domiciliaria mientras dure el tratamiento" psicopedagógico y con su entorno familiar.
"Va a ir un maestro a su domicilio para seguir con la misma planificación, la misma evaluación de contenidos que estaba desarrollando el niño en la escuela, hasta tanto pueda mejorar la situación", completó el funcionario.
Padres de otros alumnos que concurren a la misma escuela señalaron que el niño realizaba "tanto agresiones físicas como verbales" a los escolares y también "a maestras".
"Ese chico necesita ayuda y evidentemente quisiéramos saber qué pasó en estos cuatro años porque el chico trae problemas desde la sala de 4", dijo una de las madres.
Al respecto, el subsecretario de Educación mendocino dijo que "cuando cualquier alumno en el sistema educativo lleva un elemento que pueda agredir a otro a la escuela, desde un arma, un cuchillo, una honda, inmediatamente se aplica la resolución 137".
Esa norma, acotó, "estipula que en el caso del nivel básico, primero y segundo ciclo, el chico sea inmediatamente asistido por la Dirección de Orientación Psicopedagógica al igual que la familia, surgiendo una evaluación individual, social e institucional".
"En el momento en que nos encontramos es en que los papás, los responsables adultos de este alumno, tomen conocimiento de la situación planteada y hagan un tratamiento que lo indique el órgano interdisciplinario que tiene la DGE", añadió el funcionario.
Asimismo, sostuvo que "mientras tanto, no se puede descolarizar un niño en la educación obligatoria, por lo tanto la DGE le provee para estos casos y otros educación domiciliaria mientras dure el tratamiento". (DyN)