Sentimiento de gratitud
A través de esta sección quiero dirigirme al director del sanatorio Julio Corzo. Quizá por falta de hábito me resulte algo difícil expresar con amplitud y precisión mis sentimientos y de toda mi familia. Disimule usted mi carencia de habilidad para reflejar en una nota todo el reconocimiento por la atención que recibiera mi padre...

Domingo 08 de Mayo de 2011

A través de esta sección quiero dirigirme al director del sanatorio Julio Corzo. Quizá por falta de hábito me resulte algo difícil expresar con amplitud y precisión mis sentimientos y de toda mi familia. Disimule usted mi carencia de habilidad para reflejar en una nota todo el reconocimiento por la atención que recibiera mi padre en oportunidad de estar internado en su sanatorio. Mi padre Tomás Pedrido estuvo internado por una afección cardiovasculaar severa. Desde el ingreso y hasta el último día de internación fue constante observar el profesionalismo y la calidez humana de todos los que allí se desempeñan. Desde la recepción, guardia médica, administración, especialistas médicos, cirujanos, enfermeros, camilleros, mucamas, y todo el resto de personal, demostraron un amplio sentido del deber y una sensibilidad que conmueve. Incluyo a quienes supieron calmar nuestra ansiedad y constantemente nos acompañaron dándonos fuerza, a dos médicos cardiólogos provenientes del interior. Pero dejo expresa constancia del agradecimiento, sin distinción alguna, al maravilloso grupo humano que se desempeña en el Julio Corzo. En nombre de toda mi familia y en el mío reitero mi gratitud. Gracias a ustedes pudimos tener a este joven bisabuelo en nuestro hogar al cumplir sus primeros 80 años. Voy a culminar esta nota sin usar términos protocolares. Simplemente y con toda mi alma y la de los míos, a usted y a todos, los estrechamos en un fuerte abrazo.

Alberto Pedrido y familia DNI 12.804.265