Martes 19 de Mayo de 2009
El diccionario dice que un señuelo es "cualquier cosa que sirve para atraer, persuadir o inducir, con alguna falacia". Ergo, la verdadera intención de las llamadas candidaturas testimoniales no son otra cosa que la pretensión de engañar con reprobables conductas a ciudadanos indefensos, previamente sometidos a la esclavitud de las dádivas del gobierno, para conculcar sus conciencias y obtener apoyo electoral. Está claro que para ellos los electores no son ciudadanos, sino peces, animales o aves a los que hay que pescar o cazar, nunca convencerlos con el respeto a su dignidad, permitiéndoles emanciparse mediante el trabajo, de su estado de pobreza e indigencia. Queda expuesta con esas prácticas, la inmoralidad que subyace en las conciencias de estos políticos, con respecto a lo que realmente piensan de nuestros conciudadanos, que mayoritariamente viven en condiciones infrahumanas. Confiesan su propia indigencia, pero de figuras sin capacidad para pescar o cazar y de valores éticos.
Emilio Zuccalá, licart29@yahoo.com.ar