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Selección nacional: a Desábato se le fue la mano ante Brasil

El Súperclásico de las Américas fue promocionado como un desafío de alto voltaje, pese a que sus protagonistas eran de cabotaje. La realidad e historia marca que un Brasil-Argentina...

Jueves 20 de Septiembre de 2012

El Súperclásico de las Américas fue promocionado como un desafío de alto voltaje, pese a que sus protagonistas eran de cabotaje. La realidad e historia marca que un Brasil-Argentina, o viceversa, siempre es tentador para seguir en acción en vivo y directo. La pica entre las dos selecciones florece cada vez que animan un amistoso o un torneo oficial. Jueguen los pesos pesados o los locales, la meta siempre será una: ganarle al vecino rival como sea. Pero anoche, en Goiania, ambos ofrecieron poco en sus repertorios. Y cuando el empate parecía clavado, un penal convertido por Neymar en tiempo adicional terminó decretando la alegría brasileña fruto de un chato 2 a 1. La revancha será el próximo 3 de octubre, cuando la localía sea para el elenco albiceleste en el estadio Bicentenario del club Sarmiento de Resistencia, la capital de Chaco.

 

   A juzgar por los nombres de uno y otro, pese a que pusieron en la parrilla la carne local, el encuentro fue chato. Por momentos aburrido. Aunque en algunos pasajes, muy pocos por cierto, hubo instantes de lucidez. Ya sea por parte de los locales o de los criollos, que plantaron una línea de cinco hombres sin ponerse colorados.

 

   Pero más allá del murallón, el equipo nacional armó ante las 40 mil almas que asistieron al estadio Serra Dourada una gran jugada de pizarrón que culminó en un bonito gol de Juan Manuel Martínez cuando iban 19’. La acción comenzó en defensa, prosiguió en el mediocampo, donde Maxi Rodríguez fue clave debido a que abrió el juego, y permitió que Clemente Rodríguez tirara un centro preciso que conectó de manera letal el Burrito. Gol y a festejar en campo ajeno.

 

   Pero la alegría duró poco. Muy poco. Es que a los 25’ ya estaba todo como al principio debido a un cabezazo solitario, y en offside por cierto, del mediocampista Paulinho. Con poco, el dueño de casa nivelaba las acciones y le bajaba las revoluciones a su gente, que volvió a desaprobar a su DT: Mano Menezes. Ni la estrella Neymar aportó algo de su brillo y creatividad en toda la noche. Luis Fabiano también hizo poco.

 

   Muchos imaginaron que el complemento sería distinto. Que el descanso fue tomado para realizar un bálsamo de claridad. Pero nada que ver. Los dos volvieron a aportar poco pese a que por momentos corrieron más de lo que ameritaba el partido. Tal es así que los arqueros Jefferson y Ustari fueron casi dos espectadores más. Pero cuando se jugaba el segundo minuto adicionado al tiempo reglamentario, el Chavo Desábato metió un manotazo dentro del área. Penal que aprovechó para sacarle jugo Neymar.

 

   En consecuencia, el inesperado 1-2 fue un excesivo premio para al anfitrión. Es más, en el inconciente colectivo quedó la sensación de que podrían haber aportado algo más en líneas generales. Habrá que ver si el 3 de octubre lo hacen en Chaco. O si repiten lo pobre de ayer.

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