Viernes 13 de Julio de 2012
Pocas cosas denigran más al ser humano como el robar el sueldo con el que llevan el pan a su mesa. Al menos por dignidad personal, una persona no debe inmiscuirse en temas que le son ajenos. Si desconoce la temática que va a abordar, para no caer en un terreno peligroso, deberá al menos rodearse de personal idóneo que sepa de la cuestión. Hemos conocido muchos ejemplos de lo que digo. Así, hemos tenido un médico como presidente del Banco Hipotecario Nacional. Un ingeniero al frente del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe. Cargo que estuvo muchas veces destinado a abogados. Comisión de Obras Públicas de nuestro Concejo Municipal que carecía de un profesional de la construcción. Así históricamente existen caraduras que se han valido de un cargo político para sobrevivir, ellos y sus secuaces a costilla de los dineros públicos. Supondrán que ante el despilfarro generalizado, no se nota un inútil más en el gobierno. Hace pocos días, nuestra intendenta Mónica Fein, secundada por autoridades de la Dirección de Tránsito de nuestra ciudad, reinauguró el Parque Infantil de Moreno y 27 de Febrero, donde toman sus primeras nociones en materia de seguridad vial, alumnos de corta edad de escuelas de nuestro medio. Dios se apiade de nosotros y evite que esos chicos, que hoy concurren a este antro de la "deseducación" vial, lleguen a estar tras un volante. Esos chicos deben aprender en este predio diseñado por "expertos" en la materia que han diseñado este espacio, carente de veredas, para los peatones, carente de rampas para personas con movilidad restringida, que deben adivinar, al transitar por la avenida Argentina, si es de una mano o de dos, que al pasar por el hospital y encontrarse con una ambulancia estacionada en lugar prohibido, deberán circular a contramano ignorando la doble línea amarilla. De igual modo deberán invadir el carril opuesto y hacer caso omiso a la doble línea continua amarilla al circular frente a la estación de servicios. El tránsito en nuestra ciudad nos ha inculcado la temática de la seguridad vial del modo más doloroso. Hemos aprendido el tema pagando con la vida de un hijo. No creo que se deba llegar a este extremo para acercar al ciudadano común la sensatez lógica. Hace falta que personal idóneo se ponga a trabajar sobre el particular sin importar apetencias personales o ideologías políticas. Se trata de que la persona con mayores y mejores conocimientos cumpla el rol para el cual se ha preparado en la vida. De este modo dejaremos de malgastar dineros del pueblo en paracaidistas políticos, amigotes, inútiles todo terreno que además de robar el sueldo, se llevan las vidas de nuestros seres queridos, por impericia, inexperiencia, apetito económico, entre otras cosas que nada tienen que ver con la dignidad de la mayoría.
Mario Oscar Buss