Miércoles 07 de Octubre de 2015
La semana pasada salió en este diario que nuestros geniales gobernantes están por hacer otra sensacional bicisenda en bulevar Oroño. Agradeceríamos que a su ya proverbial inoperancia en asuntos graves, sumaran lo mismo a las que no lo son. Se ve que alguno de los que viajó a alguna de las actividades de paseo por Europa, con nuestra plata, vio que hay ciudades en las que se utiliza bastante la bicicleta y trajo eso aquí, como que descubrió la pólvora. Pero resulta que en esos países como Alemania, Dinamarca o los países Bálticos, la bicicleta se usa para turismo, los estudiantes y algunos más que la usan como complemento a los servicios de transporte que ellos tienen, trenes de cercanías que funcionan, subterráneos, tranvías y buses, con estaciones en los barrios en los que se estacionan los autos, la gente toma uno de esos y en el destino hace algunas cuadras en bici a su destino. Trasladado aquí, pretenden que una persona que viva en Fisherton se venga en bicicleta, o de la Florida, o de Tiro Suizo. Cómo llega, si llega antes de que lo afanen por el camino, sudado y sucio para hacer lo que tenga que hacer, con frío, calor o lluvia. De las tres estaciones que van a poner de bicicletas, dentro de tres meses no van a quedar ni las rayas amarillas. Con el elemento que hay dando vueltas sin que nadie haga nada, se van a robar todo. ¿Quién se imagina las bicicletas solas en Oroño al 1200 una noche? Volviendo a las bicisendas. Desastres como el de calle Salta, entre el cordón y los coches; la de Oroño, de 27 de Febrero a Uriburu, y las demás, no las usa nadie. Están al divino botón, los ciclistas circulan entre los autos y no las usan. Déjense de demagogias baratas. Estamos en un país degradado, sin transporte público, con una inseguridad galopante, ¿quién piensa en salir a la calle en una bicicleta? Comiencen por brindar seguridad. Una vez logrado eso, redes de transporte troncales, con estacionamientos para los autos en las bases, y después sí un medio de cercanía, de pocas cuadras, como la bici. Es muy fácil pintar tres rayitas y salir a hacer propaganda con estas cosas, parece que hacen algo y no hacen nada. Estos gobernantes viven en una nube de gases, y aunque no roban, no se cansan de hacer macanas. Oroño se está transformando en una calle institucional, de colegios, y ahora bancaria. Hay sanatorios, institutos de salud, prepagas, facultades, la EPE, y ahora ya tiene cuatro bancos y pronto tendrá varios más. En lugar de pensar cómo van a hacer para ordenar el flujo de gente a todas estas instituciones, van a poner una bicisenda dejando un solo carril de circulación. Es inoperancia total.
Ricardo Castellani