Segundo robo en cuatro días en un hotel céntrico
Dos hombres en apariencia armados irrumpieron la madrugada de ayer en un hotel del centro y se apoderaron de 200 pesos y de un teléfono celular luego de inmovilizar al conserje. Fue el segundo  en cuatro días

Domingo 23 de Enero de 2011

Dos hombres en apariencia armados irrumpieron la madrugada de ayer en un hotel del centro y se apoderaron de 200 pesos y de un teléfono celular luego de inmovilizar al conserje. Fue el segundo robo de este tipo en cuatro días en hoteles rosarinos: fugaces, con mínima violencia y sin grandes réditos para los ladrones.

Una fuente policial señaló que, cuando faltaban diez minutos para la 1 de ayer, sonó el timbre en el hotel Puerto Bandera, situado en Buenos Aires 1020. El conserje del emprendimiento, Augusto Fabricio V., de 23 años, acudió a atender el llamado. Cuando abrió la puerta, se topó con dos muchachos de unos 18 años. "Queremos cuánto cuesta un habitación", preguntó uno de ellos simulando ser un turista.

El encargado no tuvo tiempo de explicarles las bondades de los servicios que brinda el albergue a sus huéspedes. Enseguida uno de los recién llegados anunció que planeaban asaltar el local. "Esto es un robo", exclamó uno de los jóvenes mientras se llevaba una de sus manos a la cintura. "El ladrón le dijo que tenía un arma, pero no se la mostró", explicó un vocero de la comisaría 1º, que controla la zona donde ocurrió el atraco.

Intimidado por los maleantes, Augusto V. fue obligado a arrojarse al suelo. Los intrusos recorrieron el hotel en búsqueda de elementos de valor. Desde su posición, el conserje distinguió cómo asaltantes recogían 200 pesos de la caja y después se resignó a que le llevaran su teléfono. Los asaltantes decidieron marcharse, pero antes de irse lo ataron con un cable.

Un rato después, Augusto V., zafó de las ataduras y se contactó con el 911. Con la misma modalidad el miércoles un ladrón solitario asaltó el hotel Majestic, ubicado en San Lorenzo y la bajada Sargento Cabral. A las 21 de ese día, Pablo, el encargado de la conserjería, se encontraba en la planta baja del edificio. En ese momento, llegó un hombre de mediana edad quien luego de atravesar la puerta desenfundó un arma de fuego y encañonó al empleado. Entonces, con la situación controlada, se llevó unos 1.800 pesos.