Sábado 21 de Enero de 2012
Ningún candidato, desde el 83, concentró tan profusamente las esperanzas de los argentinos; el 54 por ciento de los votos obtenidos así lo demuestran. Sin embargo, poco se hace para satisfacer la confianza por el pueblo depositada. Veamos: no se promueve un ideal que se encuentre por encima de las banderías partidarias, los odios y los resentimientos; que procure el logro de los anhelos personales y colectivos, aunando así los esfuerzos de todos los argentinos. Se ha denunciado, con abundancia de datos, la miseria y el hambre de vastos sectores del país, en el que sin embargo se levantaron, en pocos años, fortunas inmensas injustificables, con la tolerancia culpable de gobernadores, parlamentarios, jueces, periodistas comprados y ciudadanos indiferentes. Es de desear que la presidente, en devolución de la confianza depositada, ponga remedio a ello. La hora exige que los ciudadanos mantengamos una constante vigilancia sobre los hechos del gobierno y usemos, de la mejor manera posible, la capacidad de intervenir, obrar y criticar. Debemos participar dejando a un lado el laissez-faire, laissez-passer, pues no nos ha ayudado en el pasado y tampoco lo hará en lo sucesivo.
Jorge Augusto Cardoso / DNI 7.784.561 / jcardoso@fibertel.com.ar