Lunes 24 de Junio de 2013
"Según el diagnóstico médico tiene muerte cerebral", contaba ayer con gran pesar Carolina, una familiar del agente herido que anoche acompañaba a otros parientes del policía Jorge Currie frente a la terapia intensiva del Sanatorio Laprida. La mujer definió al joven agente como un muchacho "muy querido en la fuerza", a la que también pertenecieron su madre y su padre.
"La bala entró por el hombro y se fue desplazando hacia la cabeza. La lesión es muy grave", precisó la mujer, que reveló la decisión de la familia de donar su órganos en caso de que el cuadro sea irreversible. "Estamos esperando a la gente del Cudaio que va a hacer estudios más avanzados", indicó anoche, mientras compañeros de trabajo de Currie montaban una guardia en la puerta del sanatorio.
La mujer indicó que el policía está casado y tiene un nene de 5 años, que anoche estaba abrazado a su mamá en la estrecha sala que antecede a la unidad de terapia intensiva del Laprida, colmada de familiares del joven agente. "Me enteré al mediodía, pero a la esposa y a la mamá de Jorge les avisaron enseguida", apuntó Carolina, y señaló que autoridades policiales se hicieron presentes en el sanatorio para manifestar su apoyo a la familia.