Viernes 29 de Mayo de 2009
Lamentablemente, nunca vamos a ser un país serio. Si bien como argentina encuentro muchísimas razones para dicha afirmación, hoy el motivo es ver cómo permiten quienes nos gobiernan que a diario debamos convivir con cortes de calles, piquetes, protestas e innumerables agrupaciones que toman plazas o se instalan frente a Ansés, por ejemplo, cocinando, durmiendo y hasta haciendo sus necesidades en la vía pública en pleno centro de la ciudad. No estoy en contra de ayudar a quienes más lo necesitan, ni de un plan que incluya a los más humildes, pero sí me opongo a que se encuentre siempre una excusa para pedir, sin tener en cuenta que el resto de los ciudadanos no somos ricos ni vivimos de vacaciones. Existe una clase que trabaja, que se esfuerza, que paga impuestos, que debe circular por la ciudad y además convivir con este caos permitido y avalado por quienes deberían evitarlo. ¿Acaso no tenemos todos derechos? Desde el gobierno nacional se fomentan los planes, subsidios, y ayudas ante cada tormenta, crisis, granizo, fiestas navideñas, etcétera; pero nadie se acuerda de fomentar el trabajo y el esfuerzo. Total para eso estamos todos aquellos que lo hacemos y mantenemos el sistema. Hoy la justificación del pedido es la crisis que atravesamos. ¿Se imaginan si todos acampáramos para pedir ayuda ante esta crisis mundial? Rosario, al igual que nuestro país, está librada al azar, o mejor dicho, a la negligencia e indiferencia de quienes lamentablemente nos gobiernan.
Romina Dascanio, mina43@hotmail.com