Secundario para comerciantes
Sobre fines del 2010, en los últimos días de diciembre, recibimos del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe un prediseño curricular para escuelas medias en el que consagraba la lengua inglesa como lengua de interrelación cultural, sin contemplar las otras lenguas originales ni las originarias para los dos primeros años de estudio.

Sábado 24 de Diciembre de 2011

Sobre fines del 2010, en los últimos días de diciembre, recibimos del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe un prediseño curricular para escuelas medias en el que consagraba la lengua inglesa como lengua de interrelación cultural, sin contemplar las otras lenguas originales ni las originarias para los dos primeros años de estudio. Esto movilizó durante todo el 2011 a los docentes de italiano, portugués, francés e inglés sin obtener por el momento un documento específico que enmendase el error cometido, ya que en el actual diseño vuelve a leerse: "Al igual que el latín en los tiempos antiguos, la lengua inglesa ha adquirido el status de "lengua de interrelación cultural." Es por eso que en este diseño curricular se hace mención particularmente a la elección de una lengua extranjera que dado el amplio alcance internacional sería en primer lugar el inglés por su uso en el ámbito comercial y tecnológico, pero de ninguna manera se cierra la puerta a otras lenguas extranjeras que en la actualidad se enseñan o que puedan incluirse a futuro." Nuevamente vuelve la jerarquización, esta vez más embozada entre primera y segunda lengua extranjera basada solamente en intereses de tipo comercial y tecnológico como si estos constituyeran el norte único de la educación media. Esto se llama sencillamente gatopardismo: cambiar para no cambiar. Aquí lo importante es que no deja en un mismo plano a las lenguas extranjeras (ni hablar de las originarias que no están ni mencionadas). Es decir, esto quiere decir que no se cerrarán cursos de otras lenguas extranjeras, pero no se las pone a la altura del inglés pues ésta ocupa el "primer lugar". Así las cosas, junto a los colegas de historia nos esperan luchas y reclamos a lo largo de todo el 2012, lo que hubiese sido evitable si para diseñar una ley de educación hubiesen tenido la sana inspiración de consultar a los docentes y a sus asociaciones profesionales. Esto no se hizo, por lo que es una ley injusta, autoritaria y discriminatoria.