Secuestros de yámanas y misiones espía

Lunes 17 de Noviembre de 2008

"El relato del viaje del Beagle quizás haya sido edulcorado y descremado como un cuento más rosa, pero en Ushuaia hay una memoria ligada a la identidad cultural de la región y referida al pueblo yámana", dice Martín Vázquez, director del museo del Fin del Mundo, de Ushuaia,

  "En el buque, además de Darwin, también regresaban cuatro yámanas que habían sido secuestrados y llevados a Londres en la primera visita del buque, en 1830, indicó el arqueólogo a La Capital.

  "En la isla, el tema ha sido investigado: Fitz Roy había llevado esos hombres para educarlos", reveló

  Entre el botín llevado por los marinos británicos figuraron Orundellico, un chico de unos 14 años conocido luego como Jemmy Button; Fuegia Basket, de 9; York Minster, de 25, y Boat Memory, de 19. Tras "civilizarlos", Fitz Roy decidió devolverlos a su tierra, "pero al llegar retomaron sus costumbres y dejaron la levita y el miriñaque, incómodas vestimentas para andar por los bosques de la zona", explica Vázquez. Por otra parte, con respecto a las acusaciones de algunos historiadores sobre esas misiones británicas y sus fines de "espías" para ampliar sus colonias, el funcionario admitió que "la misión había sido ordenada por el almirantazgo para hacer un relevamiento topográfico de la región".

  A su vez, desde Río Grande, Oscar Domingo Gutiérrez, especialista en historias regionales, resalta que "la investigación del Beagle fue hidrográfica y destinada a mejorar el comercio británico".

  Por otra parte, el general Tomás Guido advertía en una carta de agosto de 1833: "Las investigaciones que hacen los extranjeros en el sur deben llamarnos la atención, no se trata sólo de adelantar nociones científicas, el plan inglés irá más adelante y algún día veremos sobre nuestro continente poblaciones extranjeras que se aprovecharán de nuestra imprevisión".