Secuestran y asaltan a un periodista cordobés
Buenos Aires .— Un periodista del diario cordobés La Voz del Interior sufrió un robo y secuestro exprés en el barrio porteño de San Telmo a bordo de su automóvil y, al ser liberado luego de que los delincuentes chocaran contra una columna, volvió a ser asaltado por otro ladrón. El doble robo y privación de la libertad empezó el sábado a la madrugada cuando Agustín Caretó, de 25 años, quien se desempeña en la edición on line del diario cordobés...

Martes 28 de Julio de 2009

Buenos Aires .— Un periodista del diario cordobés La Voz del Interior sufrió un robo y secuestro exprés en el barrio porteño de San Telmo a bordo de su automóvil y, al ser liberado luego de que los delincuentes chocaran contra una columna, volvió a ser asaltado por otro ladrón.
  El doble robo y privación de la libertad empezó el sábado a la madrugada cuando Agustín Caretó, de 25 años, quien se desempeña en la edición on line del diario cordobés, se retiraba de la zona de boliches de San Telmo. Al intentar abordar su coche, estacionado en Defensa al 500, fue encarado por un adolescente que le pidió cinco pesos supuestamente por haberle cuidado el auto.
  “Cuando estaba pagándole, otro chico se me vino de atrás y me apuntó por la espalda. Me gritó: «Metete al auto, te vamos a secuestrar»”, relató el periodista, quien alcanzó a ver a tres muchachos más. Caretó fue obligado a subir al asiento trasero de su Chevrolet Corsa y a su lado se ubicó uno de los asaltantes, mientras otro comenzó a conducir.
  “Los otros dos desaparecieron. Ahí me robaron el celular y la plata y arrancaron a toda velocidad”, sostuvo el periodista. Contó que cada vez que levantaba la cabeza le pegaban, mientras el conductor aceleraba y pasaba semáforos en rojo: “Yo pensaba en tirarme del auto, pero iban muy fuerte, nunca frenaban. Pensé que nos íbamos a matar en un choque”.
  El auto cruzó el puente Pueyrredón “a unos 140 kilómetros por hora” y, en un sector de curvas de Avellaneda, el ladrón que manejaba perdió el control e impactó contra el cordón, luego dio unos trompos y se incrustó contra un poste, tras lo cual los delincuentes escaparon. Antes de huir uno de los ladrones gritó: “Matalo, matalo”, pero su cómplice no disparó.
  El periodista logró salir del auto y le pidió a un vecino que pasaba por el lugar que lo cuidara mientras iba a hacer la denuncia. Pero cuando regresó el vecino había desaparecido con varios objetos del auto. “Gracias a Dios estoy a salvo y sano, porque podría haber sido peor”, dijo el joven, que volvió a Córdoba en avión.  (DyN - Télam)