Lunes 13 de Julio de 2009
Una joven cocinera de un comedor infantil del conurbano bonaerense sufrió un secuestro express, según denunciaron dirigentes de la organización no gubernamental (ONG) Pelota de Trapo, organizadora de la campaña nacional “El hambre es un crimen”.
Todo comenzó la mañana del martes 7 de julio, cuando el creador de la Fundación Pelota de Trapo, Alberto Morlachetti, recibió una amenaza: “Tu empleada está con nosotros, te vas a dejar de joder”. A partir de ahí comenzó a destejerse la historia: la mujer de unos 30 años había sido interceptada por tres hombres, minutos antes de las 8, cuando bajó del colectivo para dirigirse, como todos los días, a uno de los comedores que mantiene la fundación en el partido de Avellaneda.
Los secuestradores la obligaron a subir a un auto Fiat Uno color azul, con los vidrios polarizados. El mismo vehículo ya había sido identificado por los referentes de la ONG en otros de los seis secuestros que sufrieron desde hace un año y medio.
A Verónica la “pasearon” por el municipio y la llevaron a una casa, de la que “sólo recuerda haber visto un portón”. Los secuestradores estaban con los rostros descubiertos. Su estrategia fue clara y concisa. Desde el propio celular de la chica, enviaron otro mensaje de texto a los referentes de la asociación. Esta vez, más inquisitivo: “Hoy la dejamos en un hospital, mañana no sabemos”.
De terror. La aterradora travesía duró unas cuatro horas, hasta que antes del mediodía, tal como habían alertado, la mujer fue depositada a una cuadra del hospital municipal Presidente Perón (ex Finochietto).
Laura Casetani, una de las referentes de la Fundación Pelota de Trapo señaló sorprendida que aún desconoce quién tomó tantas y tales represalias contra la ONG. “Se dio en un marco de impunidad importante, porque ellos tienen una logística que es casi un aparato se seguridad, y además una zona liberada. Es más, el sábado una camioneta Ford Eco Sport negra le sacó fotos desde la calle a Verónica”, dijo.
Los ataques no son para nada nuevos. Desde principios de 2008 la Fundación denunció 11 atentados, seis de ellos secuestros, que cometieron también a miembros del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, con quienes impulsan en conjunto la campaña “El hambre es un crimen”. “Hay un grupo interesado en que esto tenga resonancia. El común denominador de las amenazas es en contra de la campaña. Nos están usando para algo, o esto viene del gobierno o de un grupo que atenta contra el gobierno. Somos híper vulnerables, porque no estamos preparados para una cosa así”, explicó Casetani.
Las autoridades nacionales están al tanto de la situación. El ahora ex ministro de Seguridad y Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, había ordenado que policías custodien los lugares que mantiene la organización durante todo el año pasado, a raíz de los incesantes ataques a los militantes.