Secuestran al hijo de un empresario y lo liberan tras el pago de $ 30 mil
Un hombre de 30 años, hijo de un empresario vinculado al rubro de pinturerías, fue secuestrado el sábado a la noche durante varias horas y luego liberado tras el pago de unos 30 mil pesos. La víctima fue interceptada por los delincuentes cuando llegaba a su casa y permaneció en poder de los captores hasta que sus familiares reunieron el dinero...

Lunes 02 de Marzo de 2009

Un hombre de 30 años, hijo de un empresario vinculado al rubro de pinturerías, fue secuestrado el sábado a la noche durante varias horas y luego liberado tras el pago de unos 30 mil pesos. La víctima fue interceptada por los delincuentes cuando llegaba a su casa y permaneció en poder de los captores hasta que sus familiares reunieron el dinero y realizaron la entrega en la plaza ubicada en Dorrego y Saavedra.

  Para los investigadores policiales, el caso no presenta las características de un secuestro extorsivo clásico como los que se dan en la provincia de Buenos Aires. La hipótesis de los detectives es que el grupo, que en principio estaba conformado por al menos tres hombres, intentó apoderarse de una fuerte suma de dinero y como no la encontró en la casa de la víctima, implementó un "plan B" o secuestro express: llevarse al muchacho y comunicarse con su familia para pedir un rescate.

  Todo comenzó poco después de las 21 del sábado en Arijón al 2100, en la zona sur de la ciudad, y se extendió casi hasta las 3 del domingo. Los datos de la persona secuestrada fueron preservados por las fuentes policiales consultadas anoche por este diario. "Está interviniendo el juzgado federal en turno. No se puede dar más información porque hay secreto de sumario", fue la escueta referencia que brindaron desde la Unidad Regional II.

 

Comunicados. Según trascendió, la víctima fue un hombre de 30 años cuyo padre sería dueño de un comercio vinculado al rubro de pinturería. El joven llegaba a su casa cuando fue interceptado en la puerta por dos hombres que, por la fuerza y con un revólver que apoyaron en su cabeza, lo obligaron a entrar al domicilio. "Había un tercer delincuente que pasaba datos por un teléfono celular", sostuvo una fuente del caso.

  Una vez que víctima y ladrones estuvieron dentro del domicilio comenzó un interrogatorio tenso. "Esto es una batida, sabemos que hay casi 30 lucas de un remate", le anunció uno de los asaltantes. Según la fuente consultada, el hombre dueño de casa les dijo a los asaltantes que no había dinero en ese lugar, pero el trío se propuso dar con los billetes y redobló las intimidaciones. "Habrán estado más de 40 minutos dentro de la vivienda", describió uno de los investigadores.

  Como la búsqueda en el interior de la casa no rendía sus frutos, la banda decidió poner en marcha lo que sería una segunda alternativa: llevarse a la víctima para pedir un rescate por ella. "Nosotros creemos que no fue un secuestro preparado de antemano. Por lo que sabemos, no estaban preparados para eso. Además, si la idea era raptarlo no hubieran estado más de 40 minutos dentro de la casa, buscando dinero", señaló un pesquisa rosarino.

  Entonces, los delincuentes llevaron al muchacho hasta el garaje de la casa y de allí tomaron un trozo de alambre y le ataron las manos. Después lo introdujeron en la parte trasera del Peugeot 307 color plateado de la víctima, de impecable estado, y salieron. De acuerdo al testimonio que brindó el muchacho a los pesquisas, el trio lo llevó a dar una vueltas por distintos lugares, a los que no pudo identificar porque lo colocaron boca abajo, mirando el piso del coche.

Sin denuncia. Según su testimonio, en una oportunidad detuvieron el vehículo y lo hicieron subir al baúl. Así lo tuvieron un par de horas. Los delincuentes se apoderaron del teléfono celular de la víctima y poco después tomaron contacto con el padre del muchacho. Así le pidieron que entregara los 30 mil pesos a cambio de volver a ver a su hijo con vida. Toda esa primera secuencia del episodio que derivó en el secuestro no había sido denunciada aún a la policía. Al parecer la familia habría decidido aceptar la negociación y pagar el rescate para luego denunciar el episodio.

  Hasta anoche no se conocían detalles de cómo se concretó el pago del rescate. Sólo se confirmó que el lugar escogido para realizar esa entrega fue la plaza Saavedra, ubicada en la manzana conformada por esa calle, Dorrego, Italia y Ayolas. Según las fuentes, tras la entrega del dinero el hijo del empresario apareció sano y salvo a las 3 de la madrugada en un punto de la zona sur de la ciudad, que no fue divulgado en virtud del secreto de sumario. La investigación está a cargo de la sección Seguridad Personal de la policía local con conocimiento del juzgado federal en turno.