El oficialismo bonaerense intentará hoy, por tercera vez en una semana, aprobar en la Legislatura el proyecto de ley de reforma impositiva y autorización de nuevo endeudamiento, luego de que se frustrara nuevamente la convocatoria a una sesión en la Cámara de Diputados.
El Frente para la Victoria no alcanzó los 47 diputados necesarios para alcanzar el quorum (sobre un total de 92 legisladores), luego de siete horas de infructuosas gestiones con los bloques opositores.
Esas negociaciones tuvieron lugar en medio de estrictas medidas de seguridad en torno del Palacio Legislativo provincial, ante el temor de incidentes, -que finalmente no se produjeron, entre sectores contrapuestos que marcharon por las inmediaciones del edificio.
En un último intento, la Presidencia del cuerpo convocó a una nueva sesión para las últimas horas de la tarde, en la que tampoco obtuvo el número necesario para continuar la reunión parlamentaria. En consecuencia las deliberaciones se retomarán hoy a las 11.
A media tarde y cuando los trascendidos de usinas de los bloques no oficialistas aseguraban que la sesión se había caído, el presidente del cuerpo, Horacio González, salió al cruce para, en rueda de prensa, puntualizar que todavía se estaba trabajando para encontrar el consenso.
Ante el fracaso de la segunda convocatoria, González reconoció la caída de la reunión y dijo que "es muy difícil aprobar una ley cuando los diputados no bajan para discutirla y cuando algunos —refiriéndose a las organizaciones del campo— vienen a manifestarse con violencia".
Los productores nucleados en la mesa de enlace agropecuaria, con los referentes nacionales de las organizaciones gremiales del sector a la cabeza, se concentraron frente a la Legislatura provincial para rechazar el proyecto de reforma impositiva. Prometieron volver hoy y solicitaron, a quienes no puedan viajar a La Plata, que se manifiesten en las rutas y pueblos del interior.
Los ruralistas marcharon frente a la Legislatura, hacia donde también se movilizaron militantes kirchneristas de diferentes municipios, integrantes del Movimiento Evita (ME) y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). A diferencia de la semana pasada, no hubo incidentes en esta ocasión. Se desplegó, a modo preventivo, un importante operativo policial.
También estuvo en ese lugar el movimiento Quebracho también llegó hasta esa zona, aunque el titular de la organización, Fernando Esteche, advirtió que la protesta que realizaron fue para reclamar por planes de Jefe de Hogar y evitar el cierre de los comedores y que la decisión de movilizar "la habíamos tomado varias semanas antes".