Domingo 27 de Septiembre de 2009
La investigación del crimen de Ariel Pasquini, el kayakista que murió en febrero pasado al recibir un escopetazo en la espalda cuando se encontraba en un paraje isleño frente a Rosario, llega a la etapa de definiciones. El lunes 19 de octubre, ocho meses después de ocurrido el hecho, en la Cámara del Crimen con asiento en la ciudad entrerriana de Gualeguay, a unos 180 kilómetros de Rosario, se realizará el juicio oral y público al único acusado que tiene la causa, el también rosarino Francisco Mateo Alvarez.
Alvarez, un jubilado de 73 años, será juzgado por los delitos de homicidio simple y agresión con toda arma, una figura jurídica que describe la acción de un acusado que, como en este caso, intentó primero agredir a otras personas con un machete. Se trata de dos delitos que se concursan materialmente y el más grave, el asesinato, absorbe la mayor pena que se establece entre los 8 y 25 años de cárcel.
Restricciones. A pesar de la gravedad de la acusación, Alvarez llegará al juicio en libertad básicamente amparado en la presunción de inocencia que rige para todos los ciudadanos hasta que se demuestre lo contrario al finalizar el proceso y porque el juez que instruyó la causa consideró que, tras imponerle algunas condiciones como someterse a un tratamiento psiquiátrico y presentarse regularmente ante Prefectura Naval, no intentaría evadirse. También le impuso una fianza de 3.500 pesos.
La audiencia está convocada para las 8.30 y se prevé como primera medida que Alvarez preste declaración indagatoria. Luego será el turno de los testigos, entre los que se cuentan la novia de la víctima, dos vecinos de la isla que habían discutido en primer término con Alvarez y otras dos personas que acompañaban al autor del crimen. En principio se estima que el debate concluya ese día, aunque no hay certezas de que haya tiempo para la lectura del veredicto, que podría trasladarse al día siguiente
El tribunal estará integrado por Rolando Cirigliano, Edgardo Garibotti y Jorge Torres, mientras que el fiscal será Dardo Tortul.
El día trágico. Ariel Pasquini tenía 31 años y era un apasionado del kayak y de las actividades al aire libre, especialmente en las islas ubicadas frente a Rosario. Aquel sábado 14 de febrero, junto a su novia, disfrutaba de un día de sol en un paraje ubicado a la altura del kilómetro 423 del Paraná Viejo, con el estadio de Rosario Central como punto de referencia. Alrededor de las 15 se desencadenó una violenta discusión entre Alvarez, otro habitué del lugar, y dos hermanos de apellido Casal, también rosarinos y asiduos concurrentes a esa parte del delta entrerriano.
El problema entre Alvarez y los Casal, según quedó demostrado en el expediente, había arrancado en 2006 y el conflicto se focalizó en la demarcación de los terrenos que ambos ocupaban. Se trató de un problema de demarcación y de límites entre las franjas de tierras. Los hermanos aseguraban que Alvarez había avanzado más de medio metro sobre sus parcelas. Antes del crimen hubo un incidente que terminó en una denuncia por presunta usurpación hecha por los Casal en la comisaría de El Charigüé.
Todo se desmadró a medida que los gritos fueron mutando a insultos. Fue entonces cuando Alvarez, quien minutos antes compartía un asado con un par de amigos, fue a agarrar un machete y se lanzó sobre los Casal, a quienes no logró lastimar. De acuerdo al dictamen del fiscal que actuó en primera instancia, Alvarez, no conforme con el resultado de su acción volvió sobre sus pasos y retrocedió hacia su bote, que estaba posado sobre la orilla. Entonces empuñó una escopeta calibre 20 y regresó a paso firme en busca de sus contrincantes.
Pelea ajena. A todo esto, Pasquini y su novia, quienes se encontraban a pocos metros del lugar del incidente, decidieron acercarse para ver qué ocurría porque conocían a los Casal. Fue entonces cuando el muchacho se encontró con la escena en la que aparecía Alvarez avanzando con el arma de fuego, lo que determinó que todas las personas que estaban allí salieran corriendo en estampida. Alvarez gatilló y un plomo le dio en la espalda a Pasquini. El agresor fue dominado por varias personas y entregado a efectivos de Prefectura Naval que patrullaban por el lugar. La víctima fue trasladada en lancha hacia la ribera rosarina e internada en el Hospital Clemente Alvarez, donde murió poco después.