Sábado 22 de Noviembre de 2008
El ex comisario tucumano Mario Malevo Ferreyra se suicidó ayer de un disparo, cuando Gendarmería Nacional fue a detenerlo en el marco de una causa por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar.
La fuerza recibió una orden judicial para detener a Ferreyra y se dirigió a una casaquinta que el ex policía tiene en la localidad de San Andrés, a 15 kilómetros de la capital provincial. Cuando los gendarmes estaban mostrando la orden de allanamiento a familiares de Malevo escucharon un disparo y al ingresar a la casa lo hallaron herido de gravedad en un mangrullo.
Ferreyra debió ser bajado del lugar con sogas y fue trasladado al Hospital Centro de Salud de San Andrés, pero cuando estaba siendo operado, murió. El jefe del escuadrón desmintió versiones iniciales acerca de que en la casa se había producido un tiroteo y remarcó que "no se realizo ningún disparo por parte de la Gendarmería", ya que cuando Ferreyra se mató, todavía no se había dado la orden de allanamiento. "Los gendarmes nunca mantuvieron contacto con Ferreyra", subrayó un oficial de Gendarmería, que se negó a dar más detalles porque la investigación abierta por el hecho está bajo secreto de sumario.
Nacido el 17 de junio de 1945 en Los Pereyra, un pueblito del interior tucumano, Malevo Ferreyra se ganó la fama de policía duro y desafió permanentemente los límites de su profesión. En 1963, con 18 años, ingresó a la policía tucumana, donde fue escalando cargos hasta ser designado jefe. Pero se hizo famoso y su figura alcanzó notoriedad a nivel nacional cuando encabezó un reclamo de la fuerza policial, que decidió autoacuartelarse, y se lo veía con un sombrero blanco.
Un año después participó en un operativo que terminó con la muerte de tres delincuentes en la Laguna de Robles, hecho por el que fue condenado a prisión perpetua. La Justicia determinó que os había arrestado ilegalmente, que los mantuvo escondidos y finalmente los ejecutó a balazos, pretendiendo hacer aparecer el hecho como un enfrentamiento. El 14 de diciembre de 1993 se escapó de tribunales. Tres meses después fue capturado.
A fines de los 90, el entonces gobernador Antonio Bussi le redujo la condena en dos oportunidades y eso le permitió salir con permiso para trabajos extramuros. Lejos de la fuerza policial, Ferreyra intentó rehacer su vida y hasta se ilusionó con dedicarse a la política.
A fines del año pasado, un agricultor lo acusó de haberle robado 25 toneladas de trigo, pero Ferreyra dijo que esas tierras le pertenecían a su esposa. Hace unos días, el juez Daniel Bejas libró una orden de detención en el marco de una causa que investiga la existencia de un centro clandestino de detención en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga.
El juez pidió a Gendarmería que cumpla con la detención, ante la negativa de Ferreyra de comparecer en la causa. "Me declaran prófugo y estoy aquí. Si viene Gendarmería que me acribillen, ya no me interesa. Están arruinando a mi familia con todo esto", fueron las últimas declaraciones realizadas por el Malevo, horas antes de quitarse la vida.