Domingo 11 de Octubre de 2015
El cura Brochero fue amigo del gaucho José Santos Guayama, teniente coronel montonero y lugarteniente de los caudillos federales Chacho Peñaloza y Felipe Varela, que sobrevivía robando en las montañas y repartiendo el botín entre los pobres, a quien invitó a participar de sus ejercicios espirituales, pero no consiguió que el gobierno liberal de la época le perdonara la vida, según una orden de pena de muerte impartida por el anterior presidente Domingo Faustino Sarmiento.
“Santos Guayama era en esa época un bandido que robaba en las montañas y el cura Brochero fue a buscarlo para evangelizarlo”, sostiene el padre David Silva, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Tránsito.
-Santos Guayama sobrevivía como bandido porque estaba perseguido por los unitarios.
-Es cierto. El cura Brochero fue a buscarlo a las montañas y trató de convencerlo, pero finalmente fue detenido y fusilado en San Juan, algo que lo dejó muy mal porque él luchó hasta último momento para salvarle la vida.
Consultado sobre si Sarmiento, aún hombre fuerte de los unitarios, traicionó al cura Brochero con el fusilamiento del gaucho montonero Santos Guayama, monseñor Santiago Olivera, obispo de Cruz del Eje, sostuvo: “Creo que fue más un problema de comunicación o de las segundas líneas, que actuaron por su cuenta. El cura Brochero se sintió muy mal por la muerte de Santos Guayama”.