Se salvaron porque entra aire

Jueves 26 de Agosto de 2010

El colapso del túnel principal de la mina el 5 de agosto ocurrió a unos 400 metros bajo la superficie, muy arriba de donde trabajaban, lo que dejó amplios pasajes con aire para respirar.

"Cavernas y túneles los salvaron", dijo Wolfgang Griem, director de Geología de la Universidad de Atacama, en EEUU.

Las paredes de la mina contienen agua que sirve para que los mineros no se deshidraten, aunque podría ser algo ácida.

La humedad y la altas temperaturas del subsuelo crean un ambiente viciado, pero eso no pone en riesgo las vidas. Si bien el sulfito de cobre puede generar un oloroso dióxido de azufre, la explotación del mineral ha cesado y los minerales "no generarán dióxido de azufre en grandes cantidades", explicó.

"El colapso liberó tensión", dijo Larry Grayson, experto en ingeniería minera. "Probablemente está en un estado de equilibrio, al menos por el momento". En tanto, autoridades clausuraron 18 minas pequeñas, principalmente de cobre, en la región de Antofagasta, 1.377 kilómetros al norte de Santiago, por falta de medidas de seguridad y por carecer de un proyecto de explotación.

Rodrigo Mendiburú, secretario regional de minería de Antofagasta, dijo "de 300 mineras pequeñas en la región, sólo 23 pueden operar y el resto está fuera de la norma".

Los yacimientos de la llamada pequeña minería chilena producen 60 mil toneladas de cobre cada año y dan empleo a unos 20 mil trabajadores.

En tanto, el norte chileno fue sacudido ayer por dos sismos de mediana magnitud, aunque no causaron alarma en la zona de la mina San José.

"Hay una revisión especial en las minas después de sismos, pero no se alteraron las operaciones para el rescate de los operarios", dijo Johaziel Jamett, jefe del centro de alerta.