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Se profundiza la crisis política en Túnez y el oficialismo se quiebra

La cúpula del partido islamista gobernante desconoció la decisión del premier de llamar a nuevas elecciones. El crimen del opositor laico Chokri Belaid el miércoles desató una protesta.

Viernes 08 de Febrero de 2013

El asesinato de un político opositor laico, que denunciaba la deriva islamista en Túnez, ha desatado una crisis política mayúscula en este país, iniciador de la serie de rebeliones de la Primavera Arabe a fines de 2010. Ayer, el principal partido del país, el islamista En Nahda, desautorizó a su propio secretario general y primer ministro, Hamadi Yebali, al rechazar su anunciada remodelación del gobierno y llamado a nuevas elecciones.

El asesinato la mañana del miércoles de Chokri Belaid, quien lideraba uno de los partidos de la oposición, desató protestas masivas contra el gobierno y su principal partido, al que la viuda de la víctima y los manifestantes responsabilizan del atentado. Hoy se anticipó una huelga general.

Ayer hubo protestas generalizadas por segundo día consecutivo, mientras era velado el dirigente asesinado. La policía volvió a intervenir con gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.

Pero el caso ha desatado una crisis política, después de que En Nahda rechazara la remodelación del gobierno y las elecciones anticipadas anunciadaa por el primer ministro Yebali. Tras la conmoción causada por el crimen, Yebali había propuesto el jueves formar un gobierno técnico y llamar a nuevas elecciones. Sin embargo, el coordinador del partido En Nahda, Abdelhamid Yelassi, aseguró que el primer ministro actuó por cuenta propia y sin consultar a esa formación. "El país sigue necesitando un gobierno que incluya figuras políticas", remarcó Yelassi, haciéndose eco de la decisión adoptada por el comité ejecutivo del partido.

Antes, Ettakatol, uno de los dos partidos seculares que forman parte del gobierno de coalición con En Nahda había saludado el anuncio de Yebali de disolver el gabinete y llamar a elecciones.

 

A la huelga. Una huelga general convocada por la oposición y el sindicato UGTT comenzará hoy, cuando también será enterrado Belaid. Muchos temen que se desaten nuevas protestas. En las protestas del miércoles manifestantes incendiaron la sede central de En Nahda. Un asesor de Hussein Abassi, líder de UGTT, el mayor sindicato de Túnez, dijo que había recibido una amenaza de muerte tras anunciar la convocatoria a la primera huelga general en el país en 34 años. En Sidi Buzid, cuna de las movilizaciones populares que dieron posteriormente lugar a la Primavera Arabe tunecina, miles de personas repudiaron el asesinato del líder opositor.

Belaid dirigía el partido de izquierda Movimiento de los Patriotas Democráticos, representado con un escaño en la actual Asamblea Constituyente. El jurista abogaba por la separación de Estado y religión y era considerado uno de los más duros opositores al gobierno de Túnez, dominado por los islamistas. Los partidos opositores han anunciado su boicot a la Asamblea Constituyente del país, que debe elaborar una nueva Carta Magna que regule la celebración de nuevas elecciones.

Reacción internacional.Mientras, en el exterior, numerosos políticos expresaron su preocupación por el desarrollo de los acontecimientos en el primer país que vivió la Primavera Arabe, hace dos años exactos. "El aumento de la violencia política por parte de grupos extremistas supone un peligro para el cambio político", escribieron la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el comisario de Ampliación de la UE, Stefan Füle, en una declaración difundida en Bruselas. El gobierno francés anunció el cierre provisional de sus escuelas en Túnez.

Desde El Cairo, en el marco de la cumbre de la Organización para la Conferencia Islámica (OCI), los Hermanos Musulmanes se distanciaron del atentado y condenaron cualquier tipo de asesinato, "independientemente de qué parte venga", dijo el portavoz Mahmud Ghoslan.

Observadores políticos ven ahora la situación con gran preocupación. "La llamada troika que está en el gobierno parece paralizada y abrumada por los acontecimientos", comentó Hardy Ostry, de la Fundación Konrad Adenauer en Túnez. El analista político local Salem Labyed dijo que la oposición parece estar queriendo sacar provecho de la crisis y que la incertidumbre política prolongada podría generar más descontento social.

Más allá de laicos e islamistas. El descontento no se debe sólo a la lucha entre secularistas e islamistas, sino también a la falta de progreso y una mejor condición de vida que se esperaba tras el derrocamiento de la dictadura. "Ya sufríamos de una recesión desde la revolución. Raramente vemos turistas ahora, y esta violencia nos privará aún más de nuestros clientes tunecinos", dijo Fethi Ben Saleh mientras cerraba su tienda de souvenires. "No me importa este conflicto entre islamistas y secularistas. Los odio a todos", agregó.

Muchos en Túnez se preguntan ahora si Chokri Belaid podría convertirse en una figura simbólica similar a la de Mohamed Bouazizi, el joven vendedor ambulante que con su autoinmolación desató en 2010 los disturbios masivos en Túnez. Las protestas provocaron el 14 de enero de 2011 la huida del dictador Ben Ali al exilio.

Alerta en Egipto por más protestas

Partidos opositores y movimientos revolucionarios de Egipto, preparan nuevas acciones de protesta para hoy viernes. Las protestas se celebrarán bajo el lema "El Viernes de la Expulsión", ya que la oposición exige la dimisión del presidente islamista Mohamed Mursi y de su gobierno. También se manifestarán islamistas radicales, en una marcha que denunciará el "sabotaje y la violencia que dominan últimamente el escenario político del país".

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