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Se postergó una semana el debate por la reforma fiscal en Diputados

La interna peronista hizo ayer que lo imprevisible resultara comprobable en términos legislativos y frenó la aprobación de la ley de la reforma tributaria, pese al consenso alcanzado, los...

Viernes 07 de Septiembre de 2012

La interna peronista hizo ayer que lo imprevisible resultara comprobable en términos legislativos y frenó la aprobación de la ley de la reforma tributaria, pese al consenso alcanzado, los dictámenes firmados, los votos contados, los acuerdos cerrados entre oficialismo y oposición. La jornada, en cambio, no terminaría con una novedad económica sino política: al menos de momento, la presidente Cristina Fernández de Kirchner, a quien algunos diputados atribuían haber dado la orden de parar la reforma desmintió tal llamado, dio un espaldarazo a Agustín Rossi y una no menos positiva señal al gobernador Antonio Bonfatti.

"Tras una comunicación con el presidente de mi bancada que ahora me está acompañando, el diputado Agustín Rossi, decirle que si algún funcionario le había dicho que había que hacer algo en Santa Fe en nombre de la presidenta... La presidenta no manda emisarios ni tiene correos, cuando quiere algo va y lo dice. Quédese tranquilo, usted es el gobernador de Santa Fe, usted maneja las finanzas, para que todos los santafesinos sepan que usted toma las decisiones", sorprendió Cristina en teleconferencia.

Un final también a pedir de boca para Luis Rubeo, quien ayer le puso el pecho a la inesperada traba al acuerdo y se hizo cargo de la interna de su partido con un franqueza que fue puesta de manifiesto por socialistas como Inés Bertero o Eduardo Di Pollina, radicales como Santiago Mascheroni o Darío Boscarol y peronistas disidentes como Alejandra Vucasovich, entre otros opositores que salieron a "bancar" al presidente de la Cámara de Diputados.

"Hice un pedido puntual a los presidentes de bloques que concurrieron a la reunión de Labor Parlamentaria para no tratar el proyecto de reforma tributaria, aunque estaba en total condiciones de ser tratado porque había sido analizado en las respectivas comisiones con dictamen de cada una de ellas y mayoría para ser considerado en el recinto. Hay disidencia dentro del justicialismo de algunos sectores que no acompañaban este dictamen y para que no argumenten que hubo algún tipo de apuro, urgencia o que no se le dio el tiempo prudencial, porque la verdad que no hemos conocido despacho alternativo, hemos solicitado una semana más", anunció Rubeo.

"Quiero que quede claro que los bloques que acompañábamos el despacho, que somos una amplia mayoría, pedimos la posibilidad de que nos dieran la deferencia de que tenga tratamiento la semana que viene", insistió el legislador.

Ayer la comisión de Asuntos Constitucionales también emitió dictamen positivo. Con ello, el proyecto que incluye un revalúo para el campo del 120 por ciento, restituye la unidad económica rural y preserva a quienes posean la mitad o menos. También restituye ingresos brutos a la industria que facture más de 80 millones al año (exceptuando a la alimenticia) de 0,5 por ciento y elimina aumento del impuesto inmobiliario urbano a los niveles más bajos, es el que se tratará y aprobará el jueves.

"El Ejecutivo tenía la expectativa de que un proyecto tan importante como es la reforma tributaria se tratara hoy (por ayer); se había coordinado con el Senado que una vez tratado y aprobado en la Cámara de Diputados volviera a la Cámara alta, donde se le daría tratamiento inmediato. Tenemos la confianza de que la semana que viene le vamos a dar aprobación definitiva". La misma confianza renovó públicamente el ministro de Gobierno, Rubén Galassi.

"Tenemos un compromiso político ideológico con el gobierno nacional, partimos de la base de que el que más tiene más debe tributar, y creemos en la justicia tributaria", y culminó: "Nosotros propusimos y vamos a seguir sosteniendo que las principales cuatro categorías del inmobiliario urbano no sufran aumento".

El titular de Festram, Claudio Leoni, reveló que los gremios municipales tienen "muchas expectativas con las decisiones políticas asumidas por los diputados kirchneristas y esperamos un apoyo institucional de los intendentes a estas iniciativas", mientras que otras de las muchas voces de ayer, el diputado Roberto Mirabella dijo que "el Estado provincial tiene un grave problema financiero. No tenemos problemas en delegarle facultades al gobernador para que revalúe el inmobiliario rural, lo que él considere necesario".

Desde el Pro, Federico Angellini, denunció que "más allá de la posición pública que sostenemos sobre la mala administración del Estado en la provincia de Santa Fe, también sostenemos que las leyes se discuten en las comisiones y el recinto de la Cámara y no en los medios de comunicación. Pero sorpresivamente nos encontramos con que los diputados del kirchnerismo privilegiaron la interna partidaria y el armado de las listas para el año 2013 antes que el tratamiento de un proyecto que hace seis meses está en análisis dentro de esta Legislatura".

Pero los otros protagonistas de la sorpresiva jornada legislativa —además de la presidente, el gobernador, Rossi y Rubeo— fueron la diputada peronista María Eugenia Bielsa y el obeidista Mario Lacava, quienes habían amenazado con una conferencia de prensa para denunciar un pacto sospechoso o ilegal entre el kirchnerismo y el socialismo.

Haya sido o no así. Dos cosas quedaron claras. Rubeo, al pedir la postergación de una semana, se refirió a María Eugenia, al obeidismo y a 100 por ciento Santafesino que se oponen a la reforma. La otra es que el argumento de Bielsa asegurando que "se logró que todos tengamos una semana más para analizarla", quedó endeble después de siete meses en que la reforma viene debatiéndose y, sobre todo, después de la intervención de la presidente de la Nación.

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