"Se me fueron de las manos"

Lunes 05 de Octubre de 2009

Claudio Luis Zoni, un herrero de 51 años, es el padre de los jóvenes detenidos por la muerte de Naiara y suegro del muchacho que falleció. "Esto pasó por una bronca que viene de hace mucho. Porque mi hijo César y mi yerno les gritan transeros a unos que venden falopa y como además andan ratereando varias veces los vinieron a apretar. Yo sabía que el final iba a ser éste porque mis hijos se me fueron de las manos. Lo que no pensé es que iba a pagar una bebé inocente", indicó.

El hombre, quien vive con su esposa y sus tres hijos en la casa de Cerrito 5471 que se salvó de las llamas, tiene la marca de un disparo en el cuello. Indicó que lo hirieron alrededor de las 21, cuando varias personas llegaron a atacar a su hijo César a la vereda, antes del incidente en el que murió la nena. "Mi hijo estaba tomando una cerveza y llegaron a los tiros", narró.

"Después los policías se metieron en mi casa, mataron a Domínguez en la habitación de mi hija y lo sacaron a las patadas", añadió. "Con mi señora trabajamos para darles a mis hijos lo mejor. Pero me salieron torcidos. He llegado a pensar que estaban muertos para no sufrir", indicó.