Martes 08 de Diciembre de 2009
El pasado domingo cumplía la mayoría de edad mi hija y fuimos a almorzar a una parrilla frente a la Casa del Tango. Oh sorpresa, a dos mesas de la nuestra había una reservada para Fito Páez. Mi hija es fanática mal de él y con su hermano fueron a sacarse una foto; pero Fito muy despectivamente les dijo que no; ni siquiera alcanzaron a decir que era el cumpleaños de ella. Entiendo que los fans suelen ser algo molestos, porque es como que invaden todo espacio y momento; pero bueno, éste era algo especial y creo que no deberían responder así, ya que ellos están y disfrutan de la cima por los seguidores, que como mi hija fue a cada recital que dio en Rosario y se sabe todos los temas de memoria. En realidad, quedé muy dolido, pero no por mí, sino porque vi cómo quedó mi hija. Era un día que estaba feliz festejando con los suyos y que podría haber quedado grabado en su memoria, pero pasó a ser un día desgraciado para ella.
Carlos Luis Kolakowski, carlos.kolakowski@paladini.com