Martes 14 de Julio de 2009
Todavía no había amanecido cuando dos empleados que entraban ayer a un depósito de una fábrica de colchones fueron sorprendidos por un hombre que apareció del otro lado de un portón y los encañonó. El atraco fue fugaz. En instantes el ladrón inmovilizó a los trabajadores y recogió los 25 mil pesos de la recaudación. Cuando se aseguró el dinero corrió hacia una moto donde lo esperaba un cómplice. Huyeron a toda velocidad.
El asalto ocurrió en el depósito de la fábrica de colchones Piero, situado en la avenida de Mayo 762 bis, una colectora paralela a la avenida de Circunvalación, a la altura de Juan José Paso al 7500. A las 6.50 de ayer Juan, un empleado administrativo de la firma, y otro trabajador llegaron al local. Sus otros tres compañeros todavía no habían arribado. Enseguida, un hombre golpeó sus manos detrás del portón enrejado de ingreso.
Juan acudió a abrir y el recién llegado demostró rápido a qué había llegado. Llevaba puesto un casco de motociclista y el rostro cubierto por un pasamontañas. Enseguida exhibió un arma de fuego y los dos empleados quedaron a su merced. Amartilló el arma y exigió dinero.
Plata guardada. Los trabajadores no ofrecieron resistencia: Juan le entregó los 25 mil que, al parecer, estaba guardados en un escritorio, en la oficina de administración. El empleado dijo desconocer si el ladrón conocía la existencia del efectivo, pero señaló que el asueto bancario del viernes pasado había provocado que la firma no pudiera depositar el efectivo en una entidad financiera. "Habitualmente, no manejamos esa cantidad de dinero, fue una situación excepcional", explicó Juan.
Sin lastimar ni golpear a nadie, en escasos minutos, el malhechor concretó el atraco. Con los fajos en la mano el asaltante corrió hasta la puerta y se subió a una moto Enduro, de alta cilindrada, guiada por un cómplice que lo había esperado. Los dos hombres desaparecieron por la avenida 25 de Mayo.
Apenas se marcharon, Juan se contactó con la policía a través del 911.
El empleado contó que enseguida arribó al depósito una patrulla del Comando Radioeléctrico, pero los uniformados no localizaron a los ladrones. El atraco fue denunciado en la comisaría 20ª, que controla la zona donde ocurrió el asalto.