Edición Impresa

Se labraron 258 infracciones por fallas de seguridad en jardines de infantes

Las actas fueron hechas en el último año por la Municipalidad. Falta de protección en las estufas y juegos peligrosos, los problemas más comunes. Forman parte del 29 por ciento de las inspecciones.  

Domingo 21 de Julio de 2013

Entre las inspecciones que realiza la Municipalidad, las acciones en los jardines de infantes llevan la delantera. Sin embargo, muchas de estas sensibles instituciones que deben ocuparse del cuidado de los chicos suman irregularidades. A raíz de esto, la Intendencia labró 258 actas de infracción por inseguridad en el último año, entre las que se destacan la falta de protección en las estufas, la carencia de tratamiento ignífugo en las salas, juegos peligrosos y problemas en el vallado obligatorio sobre las veredas.

La falta de ciertas condiciones son determinantes a la hora de optar por un jardín de infantes. En este sentido, los especialistas apuntan a la infraestructura. "Hay que poner el énfasis en diversas características edilicias, como la presencia de escaleras, pero también la higiene es importante, además de la cantidad de alumnos y docentes para ocuparse de los chicos", dicen.

En Rosario hay 241 jardines habilitados por el municipio sobre los que se hicieron 1.352 inspecciones, según los últimos datos oficiales. De este número, hubo un 29 por ciento de irregularidades que quedaron expuestas en las correspondientes actas de infracción. Si bien la mayoría fueron por cuestiones relacionadas con la inseguridad (65 por ciento), también se detectaron inconvenientes con las habilitaciones (22 por ciento), la documentación del lugar y del personal (10 por ciento) y hasta hubo clausuras (un tres por ciento).

"Como municipio consideramos que es prioritario controlar los jardines a donde concurren niños y niñas, motivo por el que la seguridad se convierte en un elemento preponderante", destacó el director de Inspección, Gregorio Ramírez. Y siguió con una recomendación: "Antes de inscribir a un niño es necesario asesorarse. Permitir que un chico concurra a un establecimiento educativo sin habilitación implica una serie de riesgos para la criatura; no sólo puede verse afectada por una clausura, sino que se la expone a condiciones de seguridad que no nunca fueron revisadas".

Para Ramírez, "los niños, al igual que los adultos mayores, conforman una población vulnerable ya que no pueden dar cuenta de las irregularidades de las que pueden ser víctimas. Es por eso que desde el Estado se hace especial hincapié en el control de estos espacios. Pedimos la asistencia de padres o tutores a la hora de evitar aquellos lugares que no estén debidamente ordenados".

Los jardines de infantes particulares no están incorporados a la enseñanza oficial. La Municipalidad se encarga de su control a través de la Dirección General de Inspección de Industrias, Comercio y Servicios dependiente de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana.

De esta manera, los inspectores deben garantizar el cumplimiento de la normativa en materia de seguridad, salubridad, higiene y condiciones de funcionamiento. Por su parte, Supervisión de Jardines busca garantizar que su planificación tenga correspondencia con las características evolutivas de cada ciclo, la validez de los títulos que habilitan a los profesionales a trabajar con niños, que los procesos de enseñanza-aprendizaje se den en ámbitos adecuados, controlar la cantidad de niños y docentes, y evidenciar que en el ámbito institucional se lleve adelante una correcta organización. Además, el Instituto del Alimento (Secretaría de Salud) fiscaliza la elaboración de la comida, en el caso de que el local cuente con cocina.

La Dirección General de Inspección realiza entre dos o tres controles anuales a cada uno de los jardines de infantes particulares habilitados por la Municipalidad. Estos procedimientos se llevan adelante junto a personal del Instituto del Alimento de la Secretaría de Salud y de la Supervisión de Jardines de la Secretaría de Promoción Social.

Se fiscalizan las condiciones de seguridad de los establecimientos: existencia de matafuegos, calefactores, escaleras, enchufes, salida de emergencia, vidrios, calidad y toxicidad de los juegos. Además, el Instituto del Alimento controla los espacios de elaboración de comidas y Supervisión de Jardines las cuestiones pedagógicas.

Padres o tutores deben tener en cuenta como prioritario que el jardín se encuentre habilitado por la Municipalidad de Rosario. Para asesorarse, una opción es dirigirse a la Dirección General de Inspección, que funciona en el edificio de la ex Aduana.

Cómo se procede

Los jardines de Rosario están distribuidos básicamente en los distritos centro, sur y oeste hacia donde concurre el persona a cargo de las inspecciones. Para ello, es necesario coordinar entre las diferentes áreas a cargo y el procedimiento es el siguiente: si se detectan falencias se radica un “cese de actividad”. Se trata del otorgamiento de un plazo no mayor a 15 días para que el local adecue sus instalaciones, algo que casi siempre se cumple. No notamos mala voluntad en los dueños, sino negligencia”, contó el titular de Inspección, Gregorio Ramírez. En el caso de que haya faltas graves como matafuegos vencidos o puertas de emergencia tapadas, puede dictarse directamente la clausura.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS