Domingo 21 de Febrero de 2010
Considerado uno de los pilares de un movimiento folclórico argentino que en los años 60 le puso arreglos corales al folclore y lo proyectó hacia Latinoamérica y el mundo, integrante de todas las formaciones de Los Trovadores y de Melipal, cantante, compositor y docente, falleció el viernes el músico y poeta Eduardo Gómez, quien residía en la ciudad entrerriana de Concordia.
Nació el 23 de enero de 1931 en Buenos Aires y a los cuatro años su familia se radicó en Rosario, ya que su padre Hernán fue empleado como redactor en el diario La Capital. Vivió en Mitre al 700 y a los 12 años comenzó a estudiar piano. Los siguientes son años de formación y en 1950 se recibe de maestro de música. En 1958 empezó a dirigir coros, como el de Venado Tuerto, el de San Nicolás y el Saavedra de Buenos Aires.
En 1960, Gómez ingresa a Los Trovadores del Norte, grupo folclórico vocal que había nacido en 1956 en Rosario bajo la batuta de Bernardo Rubin y que en 1963 es considerado Revelación del Festival de Cosquín. "Puente Pexoa" es el nombre de su primer gran éxito del segundo de los tres discos editados con esa agrupación. En 1964 la formación se separa, Rubin se queda con el nombre y Gómez y el resto de los músicos arman Los Trovadores. Sacan dos discos y se disuelven en 1967. Ese año y como integrante de la Juventud Comunista viaja a Polonia, donde estudia dirección coral y orquestal. Allí conoce a quien fuera su esposa y con quien tuvo dos hijos. Los años de la dictadura lo alejan de su actividad pública.
Consagración histórica. Con el regreso a la democracia, Gómez conformó con Carlos Pino, compañero de ruta en todas las formaciones de los Trovadores, y Héctor Invernizzi, el grupo Melipal. Tocaron juntos dos años y luego decidieron reconstituir el mito de los años 60 pero ahora como Los Originales Trovadores. En 1996 tocan de nuevo juntos y en 1997 actúan en Cosquín. “El regreso del canto” es un registro de 1998 que evoca esa reunión.
El sábado 30 de enero Los Originales Trovadores actuaron en la 50º edición del Festival de Cosquín, las crónicas de esa noche dicen que “el público se paró para aplaudirlos después de cada tema”. Al día siguiente, jornada de cierre del encuentro se entregaron los premios Cincuentenario: Gómez y Los Trovadores recibieron el de Consagración Histórica.
Uno de los mejores arregladores de la historia, Gómez combinó la disciplina de la academia y de la política con la belleza de las voces en el folclore. Por estos días, planeaba volver a escena con la nueva versión de Melipal, pero un paro cardíaco lo sorprendió mientras dormía en su casa de Concordia. Ayer fue sepultado.