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Se entregó el acusado de un ataque a tiros que derivó en el triple crimen

A Ezequiel Villalba le imputan balear a Maxi Rodríguez la madrugada del 1º de enero pasado. En represalia por ese hecho, horas después mataron a tres inocentes en la villa Moreno.

Viernes 23 de Marzo de 2012

Acorralado y sin un lugar donde pasar la noche que no pudiera ser allanado por los policías que lo buscaban en el barrio, ayer al mediodía se entregó Ezequiel Villalba, el último de los prófugos que quedaban en el marco de la investigación del triple crimen de villa Moreno. El Negro Eze quedó detenido y será indagado en las próximas horas en el marco de la causa en la cual está sospechado de impulsar un ataque a balazos contra Maximiliano El Hijo del Quemado Rodríguez, hecho que minutos después desencadenó -en busca de venganza- en el aberrante homicidio de tres adolescentes que no tenían nada que ver.

Aunque estaba prófugo desde hacía más de dos meses, en rigor Villalba ya había realizado una particular presentación en Tribunales. Fue cuando su mamá llevó el 9 de febrero un DVD con una filmación casera en la que el joven habría negado los hechos que se le achacaban. Pero ayer se presentó en compañía de una abogada ante el juez de Instrucción Nº 7, Juan Andrés Donnola, y quedó detenido.

En ese juzgado se tramita la causa por el triple crimen ocurrido el pasado 1º de enero y también la correspondiente al hecho que lo precedió, por el cual se buscaba a Villalba.

Secuencia. Es que la investigación judicial por la masacre de villa Moreno tiene al menos dos causas principales. Una investiga las circunstancias en las que murieron Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodríguez. Los adolescentes, de entre 17 y 21 años, fueron acribillados la madrugada del 1º de enero en una canchita de fútbol de Presidente Quintana y Dorrego mientras esperaban a unas amigas para ir a una fiesta.

Por esa causa hay varios detenidos. El principal es Sergio Gustavo El quemado Rodríguez, a quien se acusa de haber encabezado el ataque con una metralleta para vengar una balacera que minutos antes había sufrido su hijo Maxi. Según los investigadores, el destinatario de la venganza era Ezequiel Villalba, vecino del mismo barrio donde vivían los tres pibes asesinados.

La otra causa en la que trabaja Donnola es precisamente la que investiga el ataque contra El hijo del quemado, ocurrido alrededor de las 3 de la mañana del 1º de enero en Garay y Vera Mujica. Allí estaba Maxi Rodríguez con su novia en un BMW cuando dos motociclistas le dispararon y lo hirieron.

Según la investigación, Villalba está involucrado en ese ataque que culminó con Maxi Rodríguez internado con tres balazos en el Hospital de Emergencias (ver aparte) y con su padre disparando a mansalva en la villa Moreno. Desde entonces, El Negro Eze estuvo prófugo y en el barrio se dice que no sólo intentaba escapar del asedio policial sino también de otras broncas gestadas en el ámbito del hampa.

Cansancio. De hecho, hace una semana el Movimiento 26 de Junio -organización social en la que militaban los tres pibes asesinados- reclamó que se hiciera efectiva la detención de Villalba ya que consideraban "peligroso" que anduviera merodeando la villa Moreno, "tanto por lo que él pueda hacer como por los hechos de violencia que pueda generar su presencia".

En aquella oportunidad, desde la agrupación enrolada en el Frente Darío Santillán señalaron a La Capital que Ezequiel alternaba entre los domicilios de familiares y allegados en el mismo barrio donde ocurrió la matanza. "Ya lo vieron todos los vecinos, incluso los familiares de las víctimas", indicó entonces, preocupado, un referente de la agrupación.

Al parecer, Villalba ya no tenía adónde ir. Fuentes policiales afirmaron en ese sentido que no salió de la ciudad en este lapso y que el cerco sobre él se estaba cerrando mientras se repetían -sin éxito- allanamientos en casas de familiares o allegados.

Un nuevo operativo fallido la noche del sábado, cuando algunos vecinos afirmaron haberlo visto escapar por los techos, habría sido el que terminó por decidir a la familia que Ezequiel se presentara ante la Justicia. "El entorno estaba cansado", murmuró un pesquisa al respecto.

Demorado. Pasado el mediodía de ayer, entonces, Villalba se presentó ante Donnola. "Mi cliente fue llamado como testigo en la causa del triple crimen, no está imputado. No había sido buscado. Prestó declaración como testigo cumpliendo su obligación de ciudadano y eso fue todo", sostuvo la abogada del joven, Mirna Segré.

No obstante, al plantearle que su cliente quedó detenido, Segré expresó: "Quedó demorado en el marco de otra causa penal".

En ese sentido, lo cierto es que en las próximas horas, según confirmaron fuentes tribunalicias, Donnola indagará a Villalba por el hecho en el que está imputado, es decir el ataque a balazos contra Maxi Rodríguez.

Una sucesión de ajustes

El ataque contra Maximiliano El Hijo del Quemado Rodríguez que desembocó en el triple crimen de villa Moreno también estuvo precedido de hechos de violencia entre pandillas rivales. Los tiros contra el joven habrían sido en represalia por un hecho ocurrido dos días antes, cuando un chico de 17 años recibió ocho balazos en sus piernas en Dorrego al 4000, al parecer como saldo de una pelea ocurrida en un boliche de la zona sur.

Ese ataque contra Facundo Ezequiel O., ocurrido la mañana del 29 de diciembre y por el que estuvo preso algunos días en la cárcel de Piñero Maximiliano Rodríguez, habría originado la posterior agresión contra El Hijo del Quemado. En esa causa, por la que ayer se entregó Ezequiel Villalba, al menos dos testigos afirmaron haber visto a miembros de ambas pandillas antagónicas tirando tiros al aire y al suelo, en una suerte de puja exhibicionista.

En ese marco, y tal como publicó días atrás este diario, un testigo dijo haber visto la noche del 31 de diciembre a Maxi "en un BMW tirando con una ametralladora" en distintos lugares de la zona.

Asimismo, esa noche otro vecino del barrio vio pasar al Negro Eze y a Rodrigo S. en una moto Honda IBR negra. "Rodrigo manejaba la moto y Ezequiel tenía un fierro en la mano, una pistola no muy grande. Detrás de ellos en otra moto iban Chucky y Danonino tirando tiros", dijo el testigo al juez.

Sospechas

Horas después de la balacera que sufrió Maximiliano Rodríguez la madrugada del 1º de enero, su novia (Sofía L.) se comunicó vía Nextel con El quemado para avisarle que la buscaba la policía y expresarle sus temores. El padre del joven herido, le dijo que no se preocupara y que fuera a la esquina de Doctor Riva y Ovidio Lagos donde la esperarían “dos policías amigos, uno de civil y uno uniformado en un Peugeot 206”. Según fuentes extraoficiales, uno de esos policías ocuparía actualmente un alto cargo en una de las Inspecciones de Zona de la Unidad Regional II y tendría en venta el auto en cuestión.

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