Sábado 14 de Febrero de 2009
La economía en los países de la zona del euro se contrajo un 1,5 por ciento en los últimos tres meses del 2008, un retroceso incluso más pronunciado que la de Estados Unidos. La contracción del cuarto trimestre, comparada con la del tercero, fue la mayor desde la adopción del euro en 1999 y la tercera caída trimestral consecutiva.
La contracción en 15 de los 16 países del euro (Eslovaquia ingresó el primero de enero por lo que no fue tenida en cuenta en las cifras de la eurozona) significa que esas economías se contrajeron el equivalente del 1 por ciento en Estados Unidos, según Eurostat, pese a que el sistema bancario europeo al parecer no tiene hipotecas de alto riesgo morosas.
Los analistas dijeron que la baja fue debida a la merma de las exportaciones, a la caída de la demanda y la relativa fuerza del euro, lo ue encarece dichas exportaciones.
La nación más afectada hasta ahora ha sido Alemania, la mayor economía de la zona del euro, cuyo Producto Interno Bruto (PBI) se contrajo un 2,1 por ciento en el último trimestre.
Obama. En Estados Unidos, mientras tanto, el presidente Barack Obama confirmó que presentará el miércoles próximo un plan para reducir las ejecuciones hipotecarias.
El portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo en una conferencia de prensa que el plan "no apuntaba a ser medido por la reacción de un día en los mercados, sino a asegurar que los 10.000 estadounidenses que cada día ven ejecutadas sus casas, y los millones que tratan de sobrevivir, estén protegidos".
"Yo esperaría hasta para ver qué ofrece el presidente y sería cauto de no fijar expectativas poco racionales basadas en filtraciones de sólo Dios sabe donde", afirmó Gibbs.
Pronósticos. En tanto, los economistas estadounidenses se mostraron confiados en que el plan de estímulo que analiza el Congreso de Estados Unidos comience a reanimar la economía en los últimos meses de 2009.
Los economistas señalan que los primeros indicios de que el plan está surtiendo efecto deben de notarse en el gasto del consumidor y las ventas minoristas, dos elementos cuyo descenso ellos esperan cese a mediados del año.
El próximo signo -detalla el informe- puede surgir a través de la inversión empresarial, a partir de que las compañías cobren más confianza gracias al aumento de las ventas.