Jueves 12 de Marzo de 2009
Acompañado por un abogado defensor y con una bolsa de plástico en sus manos en la que llevaba gran parte del botín, un muchacho se presentó ayer a la mañana en un juzgado penal de esta ciudad y confesó haber sido parte del grupo de boqueteros que cometió el atraco a la joyería Faraone ubicada en el interior del supermercado Carrefour. El joven, según trascendió, decidió entregarse porque estaba agobiado por la culpa y porque su familia lo convenció de que devolviera las piezas de oro obtenidas ilícitamente.
Fuentes judiciales preservaron la identidad del presunto ladrón por razones de seguridad y porque está vigente el período de secreto de sumario, en el que las actuaciones judiciales no pueden ser divulgadas. Sin embargo, este diario estableció que el arrepentido llegó en horas de la mañana al juzgado de Instrucción 14, a cargo de María Laura Savatier, quien entiende en la investigación del resonante escruche ocurrido entre la noche del sábado y madrugada del domingo pasado en la joyería situada en el hipermercado de Circunvalación y el arroyo Ludueña.
El imputado tendría unos 20 años, proviene de un sector social muy humilde y también tiene un trabajo estable. Voceros de Tribunales indicaron que se presentó con un abogado defensor y con cinco familiares, entre ellos la madre y la abuela. Directamente confesó que había participado en el atraco y entregó una bolsa de plástico con varias de las joyas de oro que habían sido sustraídas.
Libertad. Luego se le tomó declaración indagatoria bajo la acusación de robo calificado por escalamiento, pero no trascendieron detalles de sus dichos en virtud del secreto de sumario que impuso la jueza. Savatier finalmente decidió otorgarle la excarcelación al valorar tres cuestiones: la decisión del joven de restituir en forma espontánea su porción de lo robado, haber confesado espontáneamente su participación en el hecho, y que no existe riesgo de que se evada de la Justicia.
Si bien no hubo información oficial al respecto, la magistrada podría haberle impuesto una serie de restricciones que el muchacho deberá cumplir mientras sigue adelante la instrucción de la causa.
A todo esto, el dueño de la joyería, Raúl Barrionuevo, fue convocado al tribunal para que realice un reconocimiento de las joyas restituidas. Ayer no se pudo confirmar cuánto de lo robado había vuelto a manos del comerciante.
El robo se produjo presumiblemente en horas de la madrugada del domingo pasado. Los ladrones ingresaron por un boquete que abrieron sobre un alero ubicado frente a la playa de estacionamiento de Carrefour. Sin llamar la atención de la vigilancia privada que estaba apostada en el establecimiento ni ser captados por las cámaras de video se alzaron con cerca de 90 mil pesos en joyas de oro italiano.