Domingo 17 de Octubre de 2010
Se trata de un mercado nuevo dentro del rubro tecnológico. Nuevos los productos,
nuevas las empresas y jóvenes los empresarios que hasta hace pocos años eran apenas chicos metidos
durante horas en la computadora y que ahora diseñan, programan, musicalizan y venden videojuegos de
entretenimiento, educativos y publicitarios, tanto en el país como en el exterior. “Vamos...
si ustedes se la pasan jugando en la compu”, dice Augusto Chesini haber escuchado más de una
vez por parte de sus familiares. El joven de apenas 29 años es uno de los dos socios de la empresa
más importante del rubro en Rosario; una firma que nació en 2008 pero que marcha formalmente, y ya
con 14 empleados, desde hace un año con sede en Buenos Aires y en la ciudad. Y más: junto a Rosario
hacen punta en el nuevo mercado Santa Fe y Rafaela.
Hay dos muestras de que a nivel local esta industria va en serio y que
ya está desarrolladísima en Asia (China, Corea y Japón), Estados Unidos, la Unión Europea y México.
En abril de este año se abrió la tecnicatura de diseño y programación de videojuegos a distancia en
la Universidad Nacional del Litoral (UNL): es la primera en su tipo en el país y tiene 150 alumnos
de todo el territorio argentino. Mañana, el Ministerio de la Producción organiza una jornada para
el desarrollo empresario y comercial de la industria (ver aparte) y este viernes se hizo una
megacompetencia de videojuegos durante 16 horas seguidas, entre más de 400 gamers (jugadores).
Ellos llaman “deporte electrónico” a estos enfrentamientos
de FIFA y Counter Strike, un juego en red donde se disparan y eliminan virtualmente, y del cual da
cátedra el equipo local de cinco muchachos de entre 17 y 20 años (cuatro de Rosario y uno de La
Plata). Se trata de los Wild. Ineters (Salvajes de internet), campeones sudamericanos del juego que
el 1º de diciembre viajarán a un mundial en Perú; nada más ni nada menos que el último eslabón de
este nuevo mercado.
Desarrollo. El escenario comercial no siempre fue así, comenzó de manera más
“artesanal”, al decir de la presidenta de la Cámara de Empresas de Informáticas del
Litoral (Ceil), Fabiana Cereseto. “Esta cámara de empresas de informática tiene 16 años y es
de las más viejas en su tipo. Cuando se creó agrupaba apenas a 20 firmas de la ciudad creadas por
programadores que comenzaron trabajando desde su casa. Ahora hay unas 80 y varias más del resto del
país. Las de videojuego son las más jóvenes”, señala.
Según la empresaria, ingeniera electrónica y una de las pocas mujeres en
un alto cargo en el mercado, “la industria del videojuego se va solidificando, y una muestra
de ello es la formación de un cluster de videojuegos (agrupamiento de empresas) en Rafaela y Santa
Fe, además de la creación de una carrera para el desarrollo de capacidades específicas que demanda
un mercado cada vez más exigente y cambiante. ¿Un ejemplo que parece poco significativo pero no lo
es? Nadie usa ya la palabra «informática», hablamos de «TIC» (Tecnologías de la Información y
Comunicación), hasta los lenguajes han cambiado y el desafío es usar las nuevas en otras cadenas
productivas”.
Empresa joven. Con nombre chistoso nació Canned Brains (cerebros enlatados), una de esas jóvenes
empresas de videojuegos en Rosario. Pero, paradójicamente, la firma a cargo de Javier Lenardón (30
años) y Augusto Chesini produce videojuegos 2D y 3D “serios” para marketing,
capacitación y simulación. ¿Qué es eso? Diseñar por ejemplo un manual de seguridad para empleados
de una empresa en forma de videojuego, “algo dinámico porque si no a esos textos no los lee
nadie”, se ríe Chesini.
También crearon videos para empresas de recursos humanos que los
utilizaban al momento de entrevistar empleados o desarrollaron un videocuento interactivo para el
ámbito educativo. Y en el plano lúdico tienen sus productos para consolas (Wii, Xbox y
PlayStation), PC y celulares. Han vendido en el exterior y también apuntaron al mercado interno.
Han tenido como clientes a Personal, Cartoon Network, la petrolera Oxi y Blackberry.
“Montar una empresa de estas requiere básicamente de una
computadora con conexión a internet. Lo complicado es contar con gente capacitada en diseño, arte,
sonido y programación. Nosotros poseemos hasta un locutor y si bien tenemos gente, hacemos también
un poco de todo y encima comercializamos. Yo sigo jugando, pero ahora digo que trabajo”,
ironiza antes de agregar que Buenos Aires fue pionera con el mercado del videojuego en 2008.
Sin embargo, el joven empresario asegura que la provincia va detrás
pisándoles los talones y en ese sentido hicieron punta Rosario, Santa Fe y Rafaela. Y hasta
vaticinó que a la ciudad y la provincia les llevará menos de posicionamiento, “porque
nosotros aprendemos de la experiencia de ellos”. l