Jueves 25 de Septiembre de 2014
Hace unos días fui a las oficinas montadas en el estadio de Rosario Central, donde se gestionaba el carné del novedoso sistema AFA Plus con el fin de retirar mi correspondiente identificación, culminando un trámite comenzado hace varios meses. Al llegar, encontré una movilización total del personal afectado a dichas tareas, quienes entre lágrimas y quejas realizaban una mudanza (sin destino conocido) de todos los muebles de la oficina. Ante mi respetuoso requerimiento al ver tan triste situación, pregunté qué sucedía, y la respuesta fue que por ahora la organización del novedoso sistema quedaba sin efecto, con la consiguiente desvinculación de todos los empleados que allí, y en otros lugares del país trabajaban. Mi insistencia derivó en otras respuestas de los cesanteados empleados, a saber: Nos dicen desde Buenos Aires que al morir Grondona esto quedó sin apoyo, y que además la Universidad de Buenos Aires, que colaboraba en la organización, aduce una deuda de parte de AFA de 300 millones de pesos. Desconozco la realidad total y la profundidad de las respuestas, pero algo era evidente: se estaban yendo. La organización, el novedoso sistema, su continuidad, su auspiciosa repercusión, la promocionada importancia y valor institucional, los gastos de instalación invertidos, la defensa de los espectadores se terminaba, dejando deudas, gente sin trabajo, tiempo en perdido en vano, en trámites sin destino, por el fallecimiento de su gestor principal. Poco creíble, y altamente criticable desde el punto de vista de haber generado un gasto millonario tirado a la basura, en la seguridad de existir mejores y más necesitados destinos. En este punto me permito un comentario relacionado al tema ingresos y seguridad en los estadios. Como todos saben en Rosario Central habrá elecciones próximamente, en el afán de conocer iniciativas y propuestas me he tomado el trabajo de asistir a reuniones, asambleas y todo lo que rodea a este tipo de acontecimientos. Una de mis preguntas fue por ejemplo a los posibles dirigentes, “qué plan de trabajo o definiciones tienen para el tratamiento interno con la barra en el club? La respuesta espontánea fue: “ese es un tema imposible de abordar hoy en el fútbol argentino. Seguramente, en ese sentido nada cambiará”. Por el lado del oficialismo, pregunté: ¿cuáles habían sido las recaudaciones los días que se pagaron bonos? La respuesta fue “el día que más bonos se vendieron fueron 20 mil”. Tomando como media una asistencia de 35 mil personas se deduce que la nada despreciable cantidad de 15 mil personas entraron al estadio sin pagar el bono, o sea de arriba (una constante en el club, que abochorna a dirigentes y nos hace sentir ridículos a quienes colaboramos). Por favor, traten de corregirme si estoy en un error, el deshilachado hoy sistema AFA Plus, con estos antecedentes, ¿tenía razón de ponerse en marcha? ¿No habría que haber creado antes un sistema de control moral y educación social, de los encargados de custodiar y ordenar los ingresos, sean de la entidad que sean, lleven los uniformes que lleven, o cualquiera sea su cargo en la comisión de los clubes? ¿De qué sirve fastidiar a la gente, gastar dinero en vano habiendo un destino mucho mejor para eso, crear un carné, una identificación, un nuevo sistema, si después se termina poniendo al zorro a cuidar el gallinero?
Norberto Ivaldi
norbertoivaldi@gmail.com