Miércoles 03 de Octubre de 2012
Los suboficiales de la Prefectura Naval Argentina mantienen en distintos puntos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires un reclamo contra una fuerte reducción en sus salarios, provocado por un decreto firmado por la presidenta Cristina Kirchner.
A última hora de ayer, negociaciones que habían iniciado el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y representantes de los efectivos subalternos de Prefectura se empantanaron luego de que fuera rechazada una propuesta para dejar sin efecto el decreto 1307/12, que también afectaría a los Gendarmes.
Es que para aprovechar el impulso que ganó el reclamo, los prefectos —que no poseen representación sindical y son empleados del Gobierno nacional— sumaron a su lista de pedidos una reestructuración salarial histórica, pidiendo un mínimo de 7.000 pesos para las escalas más bajas (marineros y oficiales ayudante).
La reunión cumbre se dio luego de diez horas de protesta y cortes en el edificio Guardacostas de Puerto Madero, la unidad Cinturón Sur de La Boca, y en los puestos de Ensenada, Tigre, Zárate y Posadas (Misiones), entre otros.
Berni recibió a un grupo de representantes de los prefectos y les pidió que abandonaran la protesta con el compromiso de dejar sin efecto el decreto dentro de 24 horas, para que volvieran a cobrar los sueldos como el mes anterior.
José Luis Cabaña, representante del cuartel Cinturón Sur de La Boca, explicó en declaraciones a Noticias Argentinas que la propuesta fue rechazada porque "más allá de que la disolución del decreto beneficia a más de 5 mil efectivos que lograron una medida cautelar para no verse afectados, el reclamo involucra a mucha más gente que es la que hoy está reclamando".
En esa misma reunión, los prefectos entregaron a Berni un petitorio con diez puntos entre los que se destacan la nueva grilla salarial con el mínimo de 7.000 pesos, el respeto a los derechos adquiridos, el cese de la aplicación del decreto y la garantía al no castigo.
Uno de los prefectos que reclamó en Puerto Madero, que prefirió solo identificarse como Pedro, explicó que "estaba cobrando 7.000 pesos" y ahora paso a percibir 4.100.
El efectivo señaló que tiene "veinte años de servicio en la fuerza" y ahora no le alcanza para cubrir su alquiler de 2.000 pesos y sus gastos diarios.