Se abstuvo de declarar uno de los detenidos por contrabando de droga
Gabriel Spadoni fue llevado ayer al Juzgado Federal de Campana, dónde sólo se desligó de las imputaciones hechas por la Justicia.

Jueves 04 de Julio de 2013

Gabriel Spadoni, el empresario rosarino acusado de integrar una banda que envió 1.200 kilos de cocaína a Europa a fines del año pasado, se desligó de la acusación y se abstuvo de declarar ante el juez federal de Campana, a cuyo despacho fue trasladado ayer a la mañana. Nada trascendió de lo que declaró el otro comerciante local apresado bajo la mimsa imputación, Fabián Campagna, quien es representado por un defensor oficial. En tanto, un muchacho de 20 años también preso en el marco de la investigación "respondió detalladamente a las preguntas que le hizo el magistrado".

Spadoni es dueño de una concesionaria de motos en Mendoza al 1400 y Campagna propietario de un restaurante de Mitre e Ituzaingó. Los dos empresarios, de 47 años, fueron apresados el lunes por agentes de la División Operaciones Federales de la Policía Federal, el Departamento Narcotráfico Central de la Aduana de Buenos Aires y la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), quienes llegaron a Rosario para realizar seis allanamientos.

El fiscal federal Orlando Bosca y el juez federal de Zárate-Campana, Adrián González Charvay, llegaron a la conclusión de que ambos hombre son componentes de una organización que envió 1.200 kilos de cocaína a España disimulada en tambores que contenían pulpa de pera. El 14 de diciembre pasado ese cargamento fue detectado en el puerto portugués de Lisboa. A partir de eso, la pesquisa estableció que la exportadora era de Campana, que la proveedora era una firma de Alvear (Mendoza), y que el cargamento estuvo en un depósito fiscal de Zárate.

Sobre la base de escuchas telefónicas y entrecruzamiento de información, los pesquisas cayeron sobre Spadoni, Campagna y Maximiliano Lobos, un chico de 20 años que es sobrino de Campagna. Los tres fueron trasladados ayer al despacho del juez González Charvay y cada uno dijo lo que sabía.

13 cuerpos. "Nuestro cliente se desligó de la imputación que le hacen y luego se amparó en sus derechos y se abstuvo de declarar", dijo ayer el abogado Adrián Martínez, quien junto a Carlos Varela asumió la representación legal de Spadoni. El profesional dijo que "hasta tanto no conozcamos las pruebas que obran en contra de Spadoni, y que presuntamente surgen de un expediente que ya acumula 13 cuerpos, preferimos que no declare".

El que sí habló para responder las acusaciones fue el joven Lobos, a quien defienden los mismos abogados. "El muchacho respondió cada una de las preguntas que le hizo el juez y fue claro al explicar que nada tiene que ver con lo que se le imputa. Su vinculación a la causa es porque es sobrino de Campagna, con quien mantenía un fluido contacto telefónico y por eso aparece en las escuchas", dijo Martínez.

Llamadas. Al igual que los dos empresarios, Lobos está acusado de integrar una banda para el contrabando de estupefacientes. "La única prueba que hay contra él son llamadas telefónicas con su tío (Campagna), algo que justificó por la relación que los une", dijo el abogado. Y explicó que "hay una llamada que Lobos le hace a Campagna desde Rosario cuando este hombre andaba por la zona del depósito fiscal donde habría estado el cargamento, pero lo hace sin saber dónde estaba su tío".

Asimismo, acerca de su interés por comprar un Citroën C4 (según surge de las llamadas interceptadas) a pesar de no tener ingresos económicos demostrables, Martínez dijo que su cliente "finalmente compró otro auto y justificó que el dinero se lo prestó su padre a partir de la venta que este hombre hizo de otro vehículo".

El abogado explicó que ni Spadoni ni Lobos tienen antecedentes penales y que tras el trámite procesal el primero fue derivado a la cárcel de Ezeiza al igual que Campagna mientras que el muchacho quedó alojado en dependencias de la Policía Federal en la ciudad de Buenos Aires.

Además de Campagna, Spadoni y Lobos, en la causa hay otros tres detenidos por la maniobra. Se trata del comisario retirado de la policía bonaerense Gabriel Nieves, de 55 años; el cantante rosarino Carlos Alberto Mulé, de 61 años; y el despachante de aduana Carlos Mario Ruvolo, de Campana. Los dos últimos ya precesados y a la espera del juicio oral y público.