Jueves 21 de Enero de 2010
Un grupo de delincuentes se introdujo ayer a la madrugada en un conocido local de venta de computadoras e insumos para informática y se alzó con una importante cantidad de aparatos que fueron valuados por fuentes del mismo comercio entre los 60 y 80 mil pesos. Los ladrones demostraron no temerle al sistema de alarma con que cuenta el negocio ni a la mirada de vecinos o transeúntes que pasaran por la calle a esa hora.
"Una vecina contó que eran tres personas que entraban y salían con las cajas para llevarlas hasta un auto que estaba estacionado por calle Sarmiento", comentó el propietario del negocio conocido como Gabee, situado en la ochava noroeste de 27 de Febrero y Sarmiento.
El aviso. El atraco se produjo durante la madrugada. "A las cinco menos cuarto recibimos un llamado telefónico del sistema de alarma avisando que habían entrado a robar. Al principio no pensamos que era para tanto porque ya hemos sufrido este tipo de hechos otras veces. No sé con que elementos, pero los que hicieron esto ingresaron cortando las bisagras de la puerta persiana. Después rompieron un vidrio y adentro hicieron un desastre", consignó el empresario en declaraciones a la prensa.
Desastre. Los delincuentes lograron forzar una reja y luego una puerta de vidrio. Después, al parecer, se desplazaron con toda comodidad por el interior del local. De acuerdo al raconto que se hizo durante la mañana, el botín que se llevaron los ladrones estuvo conformado por equipos de GPS, computadoras de escritorio, cámaras fotográficas, filmadoras, teléfonos celulares y entre 25 y 30 notebooks. También desapareció una cantidad no precisada de monitores de LCD.
Los autores del atraco dejaron gran parte de la superficie del negocio sembrada de cristales que pertenecían a las vidrieras y los exhibidores de mercadería que fueron rompiendo a medida que elegían los objetos para llevarse. En declaraciones periodísticas, el dueño de Gabee evaluó que el monto total de lo robado oscilaría entre los 60 y 80 mil pesos.
"Tenía todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Rejas, candados, cadenas muy gruesas. Un sistema de alarma monitoreada. No es una alarma común, apenas hay un suceso acá, me llaman de inmediato. Ya no se qué hacer", manifestó el empresario.